Nuestros proyectos · libro completo

Las Fiestas de YHWH

Siete Fiestas proféticas, desde Pésaj hasta Sukkot. Edición española completa con introducción, apéndice e ilustraciones originales.

Traducción española preparada directamente a partir de la edición rusa aprobada.

7
Fiestas y capítulos
3
temporadas de cosecha
INTRODUCCIÓNIntroducción al libroEl significado de las siete Fiestas y las referencias del calendario

En los últimos tiempos, cada vez más creyentes que estudian las Escrituras se preguntan por las Fiestas y los Días Santos que YHWH Elohim mandó observar en Su Palabra. Comprenden que hoy el verdadero significado de muchas de estas Fiestas, tal como se celebran en algunas instituciones religiosas, ha sido distorsionado por tradiciones y enseñanzas humanas procedentes del sistema babilónico. De una manera u otra, esas celebraciones se reducen a formas paganas de adoración que distraen a las personas y las alejan de su verdadero propósito.

Otras organizaciones religiosas llegan a afirmar erróneamente que las Fiestas dadas por YHWH en Su Palabra (en la Torá) ya no tienen vigencia y que solo representan un hecho histórico o la tradición nacional y étnica de un pueblo. Estas afirmaciones son fruto de la incomprensión o, simplemente, del desprecio de Su Palabra. Como consecuencia, las verdaderas Fiestas del Altísimo fueron sustituidas por celebraciones paganas cuyas raíces también se remontan a Babilonia. Hoy esas celebraciones se han convertido en una parte inseparable de muchas comunidades. Se transmiten de generación en generación y mantienen a confesiones enteras en el error y la oscuridad espiritual.

Las Fiestas del Altísimo, YHWH Elohim, fueron dadas por Él a Su pueblo. Si formamos parte de ese pueblo, también fueron dadas para nosotros. Por eso, como creyentes, debemos conocerlas y celebrarlas, sin cambiarlas por imitaciones paganas.

El tema de las Fiestas es muy interesante e importante. YHWH Elohim le dedicó todo el capítulo 23 de Levítico, donde se describen en orden las siete Fiestas:

  • Pésaj
  • Fiesta de los Panes sin Levadura (Hag HaMatzot)
  • Fiesta de las Primicias o Día de la elevación de la primera gavilla (Reishit Katzir)
  • Fiesta de las Semanas o Día de Pentecostés (Shavuot)
  • Fiesta de las Trompetas (Yom Teruah)
  • Día de la Expiación (Yom Kippur)
  • Fiesta de los Tabernáculos (Sukkot)

Al seguir la historia relacionada con estas Fiestas, se ve claramente que no aparecieron cuando la Ley de YHWH fue puesta por escrito por medio de Moisés. Ya eran conocidas y se celebraban en tiempos de los patriarcas. Coincidieron con grandes acontecimientos y momentos decisivos en la vida de Noé, Abraham, Isaac, Jacob y otros, y se describen con detalle en el Libro de los Jubileos de Moisés.***

Cada una de estas siete Fiestas es un día profético de acontecimientos, un «tiempo señalado». Algunos de los acontecimientos vinculados con ellas ya se cumplieron, mientras que otros todavía deben cumplirse. Estos Días Santos existieron en el pasado, siguen vigentes hoy y continuarán siendo acontecimientos centrales en el Reino milenario del Ungido (Ezeq. 45:21, 25; Zac. 14:16).

En las siete Fiestas también encontramos toda la información profética acerca de Yeshua el Ungido, incluido su nacimiento, muerte y resurrección, su segunda venida, el juicio y su gobierno en el Reino milenario. El Altísimo estableció estas Fiestas como tiempos señalados en los que ciertos acontecimientos debían y deberán cumplirse exactamente en su día.

Los autores de este libro desean ayudar al lector a comprender el verdadero significado de las Fiestas proféticas de YHWH Elohim, sin depender de enseñanzas e interpretaciones confesionales. En este libro mostraremos las profecías descritas en la Torá y confirmadas en Ketuvim, Tehilim, Neviim y Brit Hadashá.**** Creemos que este libro ayudará al creyente a comprender el propósito de estas Fiestas como una señal que muestra su posición espiritual entre los acontecimientos pasados y los que aún están por venir.

CAPÍTULOS DEL LIBRO

Siete Fiestas proféticas

Cada Fiesta se presenta como un capítulo independiente con acontecimientos, profecías, citas e ilustraciones.

Elige una Fiesta por su ilustración o despliega el libro completo.

01PésajEl día del sacrificio del Cordero
  • Temporada de primavera · tiempo de siembra
  • Primer mes · día 14
  • Luna llena
Pésaj y el cordero del sacrificio
Pésaj y el cordero del sacrificio

ACONTECIMIENTOS PASADOS QUE APUNTAN A LA PROFECÍA

El primer mes — comienzo del año según el calendario de YHWH

Éx. 12:2 Este mes marcará para ustedes el comienzo de los meses. Será el primer mes de su año.

El día en que se sacrificó el cordero de Pésaj antes de la salida de Israel de la esclavitud en Mitsrayim

Lev. 23:5 El día catorce del primer mes, al atardecer, cerca de la puesta del sol, es Pésaj de YHWH.

Éx. 12:3 El día diez de este mes, cada familia deberá escoger un cordero para su casa. Si una familia es demasiado pequeña para comer un cordero entero, deberá unirse con sus vecinos más cercanos. Para ello, tendrán en cuenta el número de personas y cuánto puede comer cada una. El cordero deberá ser un macho de un año, sin defectos físicos. Podrán escogerlo de las ovejas o de las cabras. Conservarán el animal escogido hasta el día catorce del mes. Ese día, al atardecer, cerca de la puesta del sol, toda la asamblea de Israel deberá sacrificar los animales escogidos.

La noche de Pésaj — la sangre del cordero sobre los postes de las puertas de las casas de Israel

Éx. 12:7 Tomarán la sangre del cordero sacrificado y la pondrán en los dos postes laterales y en el dintel de la puerta de la casa donde lo comerán.

Esa noche comerán la carne del cordero asada al fuego, con pan sin levadura y hierbas amargas.

No comerán la carne cruda ni poco asada, ni la hervirán en agua. Deberán asarla entera al fuego, con la cabeza, las patas y las entrañas.

No dejarán nada para la mañana. Si algo queda, lo quemarán en el fuego.

Comerán preparados para partir: con la ropa recogida y sujeta por el cinturón, el calzado puesto y el bastón en la mano. Comerán sin demora, porque es Pésaj de YHWH.

La muerte de los primogénitos en Mitsrayim

Éx. 12:12 Esa noche recorreré toda la tierra de Mitsrayim y heriré a cada primogénito, tanto de las personas como de los animales. También ejecutaré juicio contra todos los dioses de Mitsrayim. Yo soy YHWH.

La sangre sobre sus casas será una señal para ustedes. Cuando vea la sangre, pasaré de largo, y la calamidad con la que heriré a Mitsrayim no los tocará.

Este día será para ustedes un memorial. Celébrenlo como Fiesta de YHWH de generación en generación. Es un estatuto perpetuo.

La celebración anual de Pésaj en el Templo de YHWH

Deut. 16:1 Presta atención a la llegada del primer mes del año, cuando la cebada comienza a madurar en las espigas, y celebra Pésaj para YHWH tu Elohim. Porque fue en este mes cuando YHWH tu Elohim te sacó de Mitsrayim de noche.

Presenta el sacrificio de Pésaj, tomado del ganado menor o mayor, en el lugar que YHWH escoja para que allí habite Su Nombre.

No comas junto con este sacrificio nada preparado con levadura. Durante siete días come pan sin levadura, el pan que recuerda la dura vida en Mitsrayim. Porque saliste de allí con prisa. Así recordarás durante toda tu vida el día en que saliste de Mitsrayim.

Durante esos siete días no deberá haber levadura en ningún lugar de tu tierra. No dejes hasta la mañana nada de la carne del sacrificio que presentes al atardecer del primer día.

No podrás presentar el sacrificio de Pésaj en cualquiera de las ciudades que YHWH tu Elohim te da.

Celebra Pésaj solamente en el lugar que YHWH tu Elohim escoja para que allí habite Su Nombre. Presenta el sacrificio al atardecer, a la puesta del sol, a la hora en que saliste de Mitsrayim.

Prepara la carne del sacrificio y cómela allí, en el lugar escogido por YHWH. Después de la cena, permanece allí hasta la mañana y luego regresa a casa.

PROFECÍAS CUMPLIDAS

Profecía acerca de Yeshua — el Ungido y Cordero de Pésaj de YHWH, cuya muerte se convirtió en Sacrificio de propiciación por las transgresiones de las personas

Isa. 53:5 Las personas lo despreciaban y rechazaban. Él sabía lo que eran el sufrimiento y el dolor. La gente apartaba de Él la mirada, no lo respetaba ni lo consideraba digno de atención.

Sin embargo, Él cargó con nuestros sufrimientos y soportó nuestro dolor. Nosotros pensábamos que YHWH lo castigaba por Sus propios actos.

Pero fue herido por nuestros delitos y sufrió por nuestras transgresiones de los mandamientos de YHWH. Recibió el castigo gracias al cual podemos alcanzar la paz y restaurar nuestra relación con YHWH. Por Sus heridas recibimos sanidad.

Todos nosotros, como ovejas, nos desviamos del camino correcto. Cada uno siguió su propio camino y actuó según su propia voluntad. Pero YHWH puso sobre Él la culpa de las transgresiones de todos nosotros.

Lo oprimieron y lo atormentaron cruelmente, pero Él no se resistió ni trató de justificarse. Como un cordero llevado al sacrificio y como una oveja que guarda silencio ante quienes la esquilan, no abrió la boca.

Después de ser arrestado y sometido a un juicio injusto, le quitaron la vida. ¿Quién de Sus contemporáneos comprendió lo que había sucedido? Le quitaron la vida por los delitos del pueblo de YHWH.

Isa. 53:10 Pero YHWH permitió que Él soportara sufrimientos y tormentos. Cuando Su vida se convierta en Sacrificio de propiciación, verá a Sus descendientes, cuyas vidas continuarán durante muchas generaciones, y por medio de Él se cumplirá la voluntad de YHWH.

Zac. 12:10 Daré a los descendientes de David y a los habitantes de Jerusalén un Espíritu de misericordia y el deseo de acudir a Mí en oración. Mirarán hacia Mí, a quien traspasaron, y harán duelo por Él como se llora a un hijo único; se lamentarán amargamente por Él como se lamenta la muerte de un primogénito.

Sal. 21:16 Mis fuerzas se han agotado; estoy completamente debilitado. Por la sed, mi lengua se pega al paladar, y Tú me has dejado al borde de la muerte.

Mis enemigos me rodean como una jauría de perros. Personas malvadas me cercan por todos lados. Han traspasado mis manos y mis pies.

Estoy tan consumido que pueden contarse todos mis huesos. Ellos permanecen allí, me miran y convierten mi sufrimiento en un espectáculo.

Se reparten mi ropa y echan suertes para decidir quién se queda con cada prenda.

Núm. 21:8 YHWH dijo a Moisés: «Haz la imagen de una serpiente y colócala sobre un poste alto, para que todos puedan verla. Toda persona mordida por una serpiente seguirá con vida si mira esa imagen».

Juan 3:14 Así como Moisés levantó sobre un poste la imagen de la serpiente en el desierto, para que quienes habían sido mordidos pudieran mirarla y seguir con vida, también el Hijo del Hombre deberá ser levantado, para que toda persona que crea en Él reciba vida eterna.

1 Cor. 5:7 Porque Yeshua, el Ungido de YHWH, se convirtió en nuestro Cordero de Pésaj presentado en sacrificio.

1 Pe. 1:19 Deben saber que el rescate para liberarlos de la manera de vivir inútil que heredaron de sus padres no se pagó con plata u oro perecederos. Al contrario, fue pagado mediante la preciosa muerte sacrificial del Ungido y el derramamiento de Su sangre, como la de un cordero puro y sin defecto.

Rom. 3:23 Todas las personas han transgredido los mandamientos de YHWH y han quedado privadas de Su gloria. Pero YHWH, por Su misericordia, les da la oportunidad de restaurar su relación con Él sin exigirles pago alguno. Esto fue posible gracias a la redención por medio de Yeshua, el Ungido de YHWH.

YHWH designó a Yeshua como Sacrificio de propiciación mediante Su sangre derramada. Este Sacrificio abre el camino al perdón para quienes se arrepienten de haber transgredido los mandamientos de YHWH y deciden vivir conforme a Su Palabra.

Así mostró YHWH Su justicia. En el pasado tuvo paciencia con las personas y dejó sin castigo las transgresiones que habían cometido. Ahora ha mostrado cómo una persona puede ser justificada.

Al mismo tiempo, YHWH permanece justo y justifica a quien cree en Yeshua, la Palabra viva de YHWH.

Heb. 2:17 Por eso Yeshua debía hacerse humano como Sus hermanos, para ser un Sumo Sacerdote misericordioso y fiel delante de YHWH y realizar la propiciación por las transgresiones del pueblo.

Ese mismo día, el 14 del primer mes, antes de la puesta del sol, Yeshua el Ungido fue ejecutado en el madero

Según Mateo

Cuando se acercaba el primer día de los panes sin levadura (el Día de Preparación de Pésaj: el día 14 del primer mes, que según el calendario de YHWH comenzaba con la puesta del sol del día 13), los discípulos se acercaron a Yeshua y le preguntaron: «¿Dónde quieres que preparemos Pésaj para Ti?».

Él respondió: «Vayan a la ciudad, a casa de cierto hombre, y díganle: “El Maestro dice: Mi tiempo está cerca. En tu casa celebraré Pésaj con Mis discípulos”».

Los discípulos hicieron todo lo que Yeshua les había ordenado y prepararon Pésaj.

Cuando llegó la noche (después de la puesta del sol del día 13, al comenzar el día 14), Yeshua se sentó a la mesa con los doce discípulos.

Luego tomó una copa, dio gracias a YHWH y se la entregó a los discípulos diciendo: «Beban de ella todos, porque esta es Mi sangre del Pacto, que será derramada por muchos para el perdón de las transgresiones».

Después cantaron un canto de alabanza y fueron al monte de los Olivos.

Entonces Yeshua dijo a los discípulos: «Esta noche todos ustedes me abandonarán, porque está escrito: “Heriré al pastor y las ovejas de su rebaño se dispersarán”. Pero después de Mi resurrección iré a Galilea antes que ustedes».

Luego Yeshua dijo a Pedro: «Te digo que esta misma noche, antes de que cante el gallo, negarás tres veces que me conoces».

Después Yeshua fue con los discípulos a un lugar llamado Getsemaní y les dijo: «Quédense aquí mientras voy a orar».

Mientras Él todavía hablaba, llegó Yehudá (Judas), uno de los doce discípulos. Con él venía un grupo numeroso de personas con espadas y palos, enviado por los principales sacerdotes y los ancianos del pueblo.

Yeshua le dijo: «Amigo, ¿a qué has venido?». Entonces las personas prendieron a Yeshua y lo pusieron bajo custodia.

Llevaron a Yeshua ante el sumo sacerdote Caifás, donde se habían reunido los maestros de la Ley y los ancianos.

Pedro los seguía a cierta distancia. Llegó al patio del sumo sacerdote, entró y se sentó junto a los servidores para ver cómo terminaría todo.

Entonces Pedro comenzó a jurar que no conocía a Yeshua. En ese momento cantó el gallo.

Pedro recordó las palabras de Yeshua: «Antes de que cante el gallo, negarás tres veces que me conoces». Salió y lloró amargamente.

Según Marcos

Cuando se acercaba el primer día de los panes sin levadura (el Día de Preparación de Pésaj: el día 14 del primer mes, que comenzaba con la puesta del sol del día 13), cuando se sacrificaba el cordero de Pésaj, los discípulos preguntaron a Yeshua: «¿Dónde quieres que preparemos Pésaj para Ti?».

Yeshua envió a dos discípulos y les dijo: «Vayan a la ciudad. Allí encontrarán a un hombre que lleva un cántaro de agua. Síganlo. Cuando entre en una casa, digan al dueño: “El Maestro pregunta: ¿Dónde está la habitación en la que puedo comer Pésaj con Mis discípulos?”».

Cuando llegó la noche (después de la puesta del sol del día 13, al comenzar el día 14), Yeshua llegó allí con los doce discípulos.

Durante la cena, Yeshua dijo: «Les digo que uno de ustedes, uno que ahora come conmigo, me entregará».

Mientras comían, Yeshua tomó pan, pronunció la bendición, lo partió y lo repartió entre los discípulos diciendo: «Tomen. Este es Mi cuerpo».

Luego tomó una copa, dio gracias a YHWH y se la entregó a los discípulos. Todos bebieron de ella.

Yeshua dijo: «Esta es Mi sangre del Pacto, que será derramada por muchos. Les digo que no volveré a beber vino hasta el día en que beba vino nuevo en el Reino de YHWH».

Después cantaron un canto de alabanza y fueron al monte de los Olivos.

Yeshua dijo a los discípulos: «Esta noche todos ustedes me abandonarán. Pero después de Mi resurrección iré a Galilea antes que ustedes».

Luego dijo a Pedro: «Te digo que esta noche, antes de que el gallo cante dos veces, negarás tres veces que me conoces».

Llegaron a un lugar llamado Getsemaní. Yeshua dijo a los discípulos: «Quédense aquí mientras oro».

Luego dijo: «Levántense, vamos. Ya se acerca quien me entregará».

Mientras Yeshua todavía hablaba, llegó Yehudá (Judas), uno de los doce discípulos. Con él venía un grupo numeroso de personas con espadas y palos, enviado por los principales sacerdotes, los maestros de la Ley y los ancianos.

Yehudá se acercó de inmediato a Yeshua, le dijo: «¡Maestro!» y lo besó.

Entonces las personas prendieron a Yeshua y lo pusieron bajo custodia.

Llevaron a Yeshua ante el sumo sacerdote, donde se habían reunido los principales sacerdotes, los ancianos y los maestros de la Ley.

Pedro los seguía a cierta distancia. Entró en el patio del sumo sacerdote, se sentó junto a los servidores y se calentó junto al fuego.

Cuando el gallo cantó por segunda vez, Pedro recordó las palabras de Yeshua: «Antes de que el gallo cante dos veces, negarás tres veces que me conoces».

Y Pedro lloró.

Según Lucas

Cuando llegó el día de los panes sin levadura (el Día de Preparación de Pésaj: el día 14 del primer mes), en el que debía sacrificarse el cordero de Pésaj, Yeshua envió a Pedro y a Juan diciendo: «Vayan y preparen Pésaj para nosotros» (preparen el lugar para la cena conjunta).

Les explicó: «Cuando entren en la ciudad, encontrarán a un hombre que lleva un cántaro de agua. Síganlo hasta la casa donde entre. Digan al dueño de la casa: “El Maestro pregunta: ¿Dónde está la habitación en la que puedo comer Pésaj con Mis discípulos?”. Él les mostrará una habitación grande en el piso superior, donde todo está preparado. Preparen allí» (el lugar para la cena anterior a Pésaj).

Los discípulos fueron, encontraron todo como Yeshua había dicho y comenzaron los preparativos para Pésaj (para la tarde del día 14, cuando debía presentarse el sacrificio de Pésaj).

Cuando llegó la hora de la cena (la cena de la noche anterior a la presentación del sacrificio de Pésaj), Yeshua se sentó a la mesa con los doce apóstoles.

Les dijo: «He deseado mucho comer este Pésaj con ustedes antes de Mis sufrimientos. Pero les digo que no volveré a comerlo hasta que se cumpla en el Reino de YHWH».

Luego Yeshua tomó una copa, dio gracias a YHWH y dijo: «Tómenla y compártanla entre ustedes. Les digo que no volveré a beber vino hasta que venga el Reino de YHWH».

Después tomó pan, dio gracias a YHWH, lo partió y se lo entregó a los discípulos diciendo: «Este es Mi cuerpo, que es entregado por ustedes. Hagan esto en memoria de Mí».

Después de la cena, Yeshua tomó también la copa y dijo: «Esta copa es el Pacto renovado en Mi sangre, que es derramada por ustedes».

Luego Yeshua dijo a Pedro: «Te digo, Pedro, que hoy, antes de que cante el gallo, negarás tres veces que me conoces».

Después Yeshua salió y, como de costumbre, fue al monte de los Olivos. Los discípulos lo siguieron.

Cuando llegaron al lugar, Yeshua les dijo: «Oren para no caer en la tentación».

En medio de una profunda angustia, Yeshua oraba con mayor intensidad. Su sudor era como gotas de sangre que caían al suelo.

Mientras Él todavía hablaba, apareció un grupo de personas. Al frente iba Yehudá (Judas), uno de los doce discípulos. Se acercó a Yeshua para besarlo (el beso era la señal convenida para que quienes llegaban pudieran reconocer a Yeshua).

Yeshua le dijo: «Yehudá, ¿entregas al Hijo del Hombre con un beso?».

Prendieron a Yeshua y lo llevaron a la casa del sumo sacerdote. Pedro los seguía a cierta distancia.

Más tarde, cuando volvieron a acusar a Pedro de haber estado con Yeshua, él respondió: «No sé de qué hablas».

En ese momento, mientras Pedro todavía hablaba, cantó el gallo.

Yeshua se volvió y miró a Pedro. Entonces Pedro recordó Sus palabras: «Antes de que cante el gallo hoy, negarás tres veces que me conoces».

Según Juan

Antes de la Fiesta de Pésaj, Yeshua sabía que había llegado el momento de dejar este mundo y volver al Padre.

Durante la cena (la cena de la noche anterior a la presentación del sacrificio de Pésaj), Yeshua sabía que el diablo ya había impulsado a Yehudá Ben Shimón (Judas, hijo de Simón), de Keriot, a entregarlo.

Yeshua también sabía que el Padre había puesto todo en Sus manos, que Él había venido de YHWH y regresaba a Él.

Entonces Yeshua se levantó de la mesa, se quitó el manto y se ató una toalla a la cintura. Luego echó agua en una palangana y comenzó a lavar los pies de los discípulos, secándolos con la toalla que llevaba atada.

Cuando Yehudá (Judas) tomó el trozo de pan que le habían dado, Satanás se apoderó de él. Entonces Yeshua le dijo: «Haz pronto lo que vas a hacer».

Pero ninguno de los que estaban sentados a la mesa comprendió por qué Yeshua se lo había dicho.

Como Yehudá estaba encargado del dinero común, algunos pensaron que Yeshua le había pedido comprar lo necesario para la Fiesta (la Fiesta de los Panes sin Levadura, que comenzaba el día 15) o dar algo a los necesitados.

Yehudá (Judas) tomó el trozo de pan y salió de inmediato. Era de noche.

Más tarde Yeshua dijo: «Pero el mundo debe saber que amo al Padre y que hago exactamente lo que Él me ordenó. Levántense, vámonos de aquí».

Después de estas palabras, Yeshua cruzó con los discípulos el arroyo Cedrón. Allí había un jardín, y entraron en él.

Yehudá (Judas) llevó allí un destacamento de soldados y servidores enviados por los principales sacerdotes y los fariseos. Llegaron con linternas, antorchas y armas.

Los soldados, su comandante y los servidores de las autoridades de Judea prendieron a Yeshua, lo ataron y lo llevaron primero ante Anás. Anás era suegro de Caifás, quien ocupaba el cargo de sumo sacerdote aquel año.

Caifás era quien antes había aconsejado a los dirigentes de Judea que era mejor que un solo hombre muriera por todo el pueblo.

Simón Pedro y otro discípulo siguieron a Yeshua. Este discípulo conocía al sumo sacerdote y pudo entrar con Yeshua en el patio de su casa.

Pedro se quedó fuera, junto a la puerta. Entonces el otro discípulo salió, habló con la mujer que vigilaba la entrada e hizo entrar a Pedro.

Más tarde Anás envió a Yeshua, todavía atado, ante el sumo sacerdote Caifás.

Pedro volvió a negar que conocía a Yeshua, e inmediatamente después cantó el gallo.

El día diez del primer mes, Yeshua fue presentado al pueblo como el Cordero de Pésaj de YHWH

Éx. 12:3 Digan a todo el pueblo de Israel: «El día diez del primer mes, cada familia deberá escoger un cordero para Pésaj».

Zac. 9:9 ¡Alégrate, pueblo de Sion! ¡Aclama, Jerusalén! Mira, tu Rey viene hacia ti. Es justo, trae salvación y viene con humildad, montado sobre un asno joven.

Juan 12:1 Seis días antes de Pésaj, Yeshua llegó a Betania, donde vivía Lázaro, a quien Él había resucitado de entre los muertos. Allí prepararon una cena para Yeshua. Marta servía la comida, y Lázaro estaba entre los invitados sentados a la mesa con Él.

Juan 12:12–13 Al día siguiente (después de la cena mencionada en Juan 12:1–2), una gran multitud que había venido a la Fiesta oyó que Yeshua se dirigía a Jerusalén. Tomaron ramas de palmera, salieron a recibirlo y exclamaban: «¡Sálvanos! ¡Bendito el que viene en el Nombre de YHWH, el Rey de Israel!».

LOS SIGUIENTES ACONTECIMIENTOS OCURRIERON DURANTE ESTA MISMA FIESTA

El día en que YHWH ordenó a Abraham presentar a Isaac como sacrificio

Libro de los Jubileos, 17–18

En el primer año del séptimo período de siete años, el día doce del primer mes de este ciclo de jubileo, se habló en los cielos acerca de Abraham. Se dijo que era fiel a YHWH, que cumplía todo lo que Él le ordenaba, que lo amaba y que permanecía fiel incluso durante las pruebas.

Entonces Mastema (el adversario que buscaba poner a prueba la fidelidad de Abraham) se presentó ante YHWH y dijo:

«Abraham ama a su hijo Isaac y lo valora más que cualquier otra cosa. Ordénale que presente a su hijo como sacrificio sobre el altar. Entonces verás si obedece Tu mandato y permanece fiel a Ti incluso en una prueba como esta».

[…]

YHWH se dirigió a Abraham:

«¡Abraham!».

Él respondió: «Aquí estoy».

YHWH le dijo: «Toma a tu amado hijo Isaac y dirígete a la región montañosa. Allí, sobre uno de los montes que te mostraré, preséntalo como sacrificio».

Abraham se preparó para partir temprano por la mañana. Ensilló el asno, llevó consigo a dos siervos y a su hijo Isaac, y preparó la leña para el sacrificio.

Caminaron durante tres días, hasta que Abraham vio a lo lejos el lugar señalado.

[…]

Los tres días de ayuno de Ester por el pueblo de Israel

Est. 3:12–15 El día trece del primer mes, por orden de Amán, fueron convocados los escribas del rey. Escribieron el decreto y lo enviaron a los gobernantes de todas las provincias del reino, a cada pueblo en su propio idioma. El decreto fue escrito en nombre del rey y sellado con su sello.

Se enviaron mensajeros a todas las provincias con la orden de destruir a todos los judíos —hombres, mujeres, ancianos y niños— en un solo día: el día 13 del mes duodécimo. Se permitía saquear sus bienes.

Los mensajeros partieron de inmediato con la orden del rey. El decreto también fue proclamado en la capital, la ciudad de Susa. Mientras el rey y Amán se sentaban a beber, los habitantes de la ciudad quedaron conmocionados por lo que estaba ocurriendo.

Est. 4:1–3, 15–16 Cuando Mardoqueo se enteró del decreto, rasgó su ropa, se vistió con ropa áspera en señal de duelo, se cubrió de ceniza y salió a las calles de la ciudad, llorando a gritos y expresando su dolor.

Llegó hasta la puerta del rey, pero no podía entrar vestido con ropa de duelo.

En todas las provincias a las que llegaba el decreto real, los judíos guardaban duelo, ayunaban y lloraban. Muchos se vestían con ropa áspera y se sentaban o acostaban sobre ceniza en señal de profundo dolor.

Entonces Ester envió a Mardoqueo esta respuesta:

«Reúne a todos los judíos que viven en Susa y ayunen por mí. No coman ni beban durante tres días y tres noches. Mis servidoras y yo también ayunaremos.

Después iré ante el rey, aunque la ley prohíbe entrar sin invitación. Y si tengo que morir, que así sea».

Volver al contenido
02Fiesta de los Panes sin LevaduraHag HaMatzot
  • Temporada de primavera · tiempo de siembra
  • Primer mes · días 15 al 21
  • Luna llena
Panes sin levadura sobre una tela
Panes sin levadura sobre una tela

ACONTECIMIENTOS PASADOS QUE APUNTAN A LA PROFECÍA

La Fiesta de los Panes sin Levadura durante siete días (pan sin levadura)

El día quince del primer mes comienza la Fiesta de los Panes sin Levadura de YHWH.

Lev. 23:6

Durante siete días comerán pan sin levadura. Desde el primer día no deberá haber levadura en sus casas (por eso deberán retirarla con anticipación, antes de que comience la Fiesta). Toda persona que durante esos siete días coma pan u otro alimento con levadura deberá ser excluida del pueblo de Israel.

Éx. 12:15

Desde la tarde del día catorce del primer mes (cuando, después de la puesta del sol, comienza el día 15) hasta la tarde del día veintiuno, comerán pan sin levadura.

Durante los siete días no deberá haber levadura en sus casas. Toda persona que coma alimentos preparados con masa leudada será excluida de la comunidad de Israel, tanto si nació entre el pueblo de Israel como si se unió a él procedente de otro pueblo.

No coman nada preparado con masa leudada. Dondequiera que vivan, coman pan sin levadura.

Éx. 12:18–20

Durante siete días come pan sin levadura, y el séptimo día celebra la Fiesta de YHWH.

Durante los siete días come pan sin levadura. No deberá haber nada leudado ni en tu casa ni en toda tu tierra.

Ese día dirás a tu hijo: «Hago esto en memoria de lo que YHWH hizo por mí cuando me sacó de Mitsrayim».

Que esta Fiesta sea para ti un recordatorio permanente, como una señal en tu mano y delante de tus ojos, para que recuerdes la Ley de YHWH y hables de ella. Porque YHWH te sacó de Mitsrayim con Su gran poder.

Observa este estatuto cada año en el tiempo señalado.

Éx. 13:6–10

No comas junto con el sacrificio de Pésaj nada preparado con levadura. Durante siete días come pan sin levadura, el pan que recuerda la dura vida en Mitsrayim. Porque saliste de allí con prisa. Así recordarás durante toda tu vida el día en que saliste de Mitsrayim.

Durante esos siete días no deberá haber levadura en ningún lugar de tu tierra. No dejes hasta la mañana nada de la carne del sacrificio que presentes al atardecer del primer día.

Deut. 16:3–4

El día quince del primer mes comienza la Fiesta de los Panes sin Levadura. Durante siete días comerán pan sin levadura.

El primer día de la Fiesta se reunirán en una asamblea sagrada. Ese día no realizarán el trabajo habitual.

Núm. 28:17–18

El primer y el séptimo día de la Fiesta de los Panes sin Levadura son Shabats especiales

El primer día de la Fiesta se reunirán en una asamblea sagrada (un Shabat especial). No realizarán ningún trabajo habitual. Durante siete días presentarán ofrendas a YHWH. El séptimo día volverán a celebrar una asamblea sagrada (un Shabat especial). No realizarán ningún trabajo habitual.

Lev. 23:7–8

El primer y el séptimo día de la Fiesta celebrarán asambleas sagradas (Shabats especiales). En esos días no podrán realizar ningún trabajo, excepto preparar los alimentos necesarios para comer.

Éx. 12:16

El primer día de la Fiesta celebrarán una asamblea sagrada (un Shabat especial). No realizarán ningún trabajo habitual.

Núm. 28:18

El séptimo día de la Fiesta volverán a celebrar una asamblea sagrada (un Shabat especial). No realizarán ningún trabajo habitual.

Núm. 28:25

El día de la salida de Mitsrayim

Moisés dijo al pueblo: «Recuerden este día en que salieron de Mitsrayim, donde eran esclavos. YHWH los sacó de allí con Su gran poder. Por eso no coman nada preparado con masa leudada. Hoy salen de Mitsrayim, en el primer mes del año».

Éx. 13:3–4

Observen la Fiesta de los Panes sin Levadura (coman pan sin levadura durante siete días), porque precisamente en este día saqué a su pueblo de Mitsrayim. Observen este día de generación en generación. Es un estatuto perpetuo.

Éx. 12:17

Presta atención a la llegada del primer mes del año (en primavera, cuando la cebada comienza a madurar en las espigas) y celebra Pésaj para YHWH tu Elohim. Porque fue en este mes cuando YHWH tu Elohim te sacó de Mitsrayim de noche (el faraón llamó a Moisés y a Aarón durante la noche; Éx. 12:31).

Deut. 16:1

Los israelitas partieron de Ramsés el día quince del primer mes, al día siguiente de Pésaj. Salieron abiertamente y con confianza, ante los ojos de todos los habitantes de Mitsrayim.

Núm. 33:3

La celebración anual de la Fiesta de los Panes sin Levadura en el Templo de YHWH

Tres veces al año, todos los hombres de Israel deberán acudir al lugar que YHWH Elohim escoja para presentarse delante de Él: en la Fiesta de los Panes sin Levadura, la Fiesta de las Semanas y la Fiesta de los Tabernáculos.

Nadie deberá presentarse con las manos vacías. Cada uno deberá llevar una ofrenda de acuerdo con la bendición que haya recibido de YHWH Elohim.

Deut. 16:16–17

PROFECÍAS CUMPLIDAS

Profecías acerca del Ungido — Su vida sin transgresión y Su sepultura

Pensaban enterrarlo junto con los delincuentes, aunque Él no había hecho daño a nadie ni había engañado jamás. Pero después de morir, fue puesto en la tumba de un hombre rico.

Isa. 53:9

Después de todos los sufrimientos que soportó, verá que no fueron en vano y quedará satisfecho. Por medio del conocimiento de Él, Mi Siervo justo justificará a muchos al cargar con la culpa de las transgresiones de los mandamientos de YHWH que ellos cometieron.

Por eso le daré un lugar entre los grandes, y compartirá la recompensa con los fuertes. Porque entregó voluntariamente Su vida, fue contado entre los delincuentes, cargó con la culpa de muchas personas e intercedió por quienes transgredían los mandamientos de YHWH.

Isa. 53:11–12

Este es Mi Siervo, a quien sostengo; Mi Escogido, en quien me complazco. Le daré Mi Espíritu, y Él llevará un juicio justo a las naciones.

No gritará ni alzará la voz para llamar la atención en las calles. No quebrará ni siquiera la caña dañada ni apagará la mecha que apenas arde. Establecerá la justicia con fidelidad.

No se debilitará ni se detendrá hasta establecer un juicio justo en la tierra. Incluso los pueblos lejanos esperarán Su Ley.

Isa. 42:1–4

Retiren la levadura vieja (la masa leudada anterior) para convertirse en una masa nueva sin levadura, tal como deben ser.

1 Cor. 5:7

Nuestro Sumo Sacerdote no es incapaz de comprender nuestras debilidades. Al contrario, como nosotros, enfrentó pruebas y tentaciones, pero nunca transgredió los mandamientos de YHWH.

Heb. 4:15

Yeshua no cometió ninguna transgresión de los mandamientos de YHWH, pero YHWH hizo de Él un Sacrificio por nuestras transgresiones, para que por medio de Él pudiéramos llegar a ser justos delante de YHWH.

2 Cor. 5:21

Ustedes saben que Yeshua vino para librarnos de nuestras transgresiones de los mandamientos, aunque Él mismo nunca los transgredió.

1 Juan 3:5

Al llegar la tarde, vino un hombre rico de Arimatea llamado José, quien también era discípulo de Yeshua.

Fue ante Pilato y pidió el cuerpo de Yeshua. Pilato ordenó que se lo entregaran a José.

José tomó el cuerpo, lo envolvió en una tela limpia de lino y lo puso en una tumba nueva que había hecho excavar para sí en la roca. Luego hizo rodar una gran piedra hasta la entrada de la tumba y se fue.

Mat. 27:57–60

El día de la sepultura de Yeshua — el día 14 del primer mes

Durante la tarde del día 14, antes de la puesta del sol y del comienzo de la Fiesta de los Panes sin Levadura (el día 15), Yeshua ya había sido envuelto en la tela funeraria y colocado en la tumba.

Según Mateo

Al llegar la mañana (el día 14 del primer mes, cuando se presentaba el sacrificio de Pésaj), los principales sacerdotes y los ancianos del pueblo se reunieron para decidir cómo dar muerte a Yeshua. Lo ataron, se lo llevaron y lo entregaron a Poncio Pilato, el gobernador romano.

Durante la Fiesta (el período festivo de Pésaj y de los Panes sin Levadura), el gobernador acostumbraba poner en libertad a un prisionero escogido por el pueblo.

Cuando llevaron a Yeshua al lugar llamado Gólgota (que significa «Lugar de la Calavera»), le dieron vino mezclado con hiel. Pero después de probarlo, se negó a beber.

Después de ejecutar a Yeshua en el madero, se repartieron Su ropa echando suertes para decidir quién se quedaría con cada prenda.

Desde la hora sexta (cerca de las 12:00 del mediodía) hasta la hora novena (cerca de las 15:00), la oscuridad cubrió toda la tierra.

Cerca de la hora novena (cerca de las 15:00), Yeshua exclamó en voz alta: «¡Mi Elohim! ¡Mi Elohim! ¿Por qué me has abandonado?»

Luego Yeshua volvió a gritar con fuerza y murió.

En ese momento, la cortina del Templo se rasgó en dos, de arriba abajo. La tierra tembló, las rocas se partieron y las tumbas se abrieron.

Al acercarse la tarde, llegó un hombre rico de Arimatea llamado José, discípulo de Yeshua. Fue ante Pilato y pidió que le entregaran el cuerpo de Yeshua.

José recibió el cuerpo, lo envolvió en una tela funeraria limpia y lo puso en su tumba nueva, excavada en la roca. Luego hizo rodar una gran piedra hasta la entrada de la tumba y se fue.

Todo esto sucedió durante el Día de Preparación (el día 14 del primer mes, cuando se sacrificaba el cordero de Pésaj y se hacían los preparativos para la cena festiva de la noche).

Mateo 27:1–62

Según Marcos

Temprano por la mañana (el día 14 del primer mes, durante el Día de Preparación de Pésaj), los principales sacerdotes, los ancianos y todo el consejo religioso supremo de Israel (el Sanedrín) se reunieron para decidir qué hacer con Yeshua. Luego lo ataron, se lo llevaron y lo entregaron a Pilato.

Los soldados llevaron a Yeshua al pretorio (la residencia del gobernador romano) y reunieron a todo el destacamento. Le pusieron una túnica escarlata (un manto púrpura) y colocaron sobre Su cabeza una corona tejida con ramas espinosas.

Cuando terminaron de burlarse de Él, le quitaron la túnica escarlata, volvieron a ponerle Su propia ropa y lo llevaron para ejecutarlo.

Llevaron a Yeshua al lugar llamado Gólgota («Lugar de la Calavera»). Allí lo ejecutaron en el madero. Los soldados se repartieron Su ropa echando suertes para decidir quién se quedaría con cada prenda.

Era la hora tercera (cerca de las 9:00 de la mañana) cuando lo ejecutaron.

A la hora sexta (cerca de las 12:00 del mediodía), la oscuridad cubrió toda la tierra y continuó hasta la hora novena (cerca de las 15:00).

A la hora novena (cerca de las 15:00), Yeshua exclamó en voz alta: «¡Mi Elohim! ¡Mi Elohim! ¿Por qué me has abandonado?». Luego Yeshua volvió a gritar con fuerza y murió.

En ese momento, la cortina del Templo se rasgó en dos, de arriba abajo.

Era el Día de Preparación (el día 14 del primer mes, cuando se sacrificaba el cordero de Pésaj), antes del Shabat especial (el primer día de la Fiesta de los Panes sin Levadura, el día 15). Ya se acercaba la tarde.

Entonces José de Arimatea se atrevió a presentarse ante Pilato y pedir el cuerpo de Yeshua.

Pilato se sorprendió de que Yeshua ya hubiera muerto.

José compró una tela funeraria de lino, bajó del madero el cuerpo de Yeshua, lo envolvió en la tela y lo puso en una tumba excavada en la roca. Luego hizo rodar una gran piedra hasta la entrada de la tumba.

María Magdalena y María, la madre de José, observaron dónde habían puesto el cuerpo de Yeshua.

Marcos 15:1–46

Según Lucas

Al llegar la mañana (el día 14 del primer mes, el Día de Preparación de Pésaj), se reunieron los ancianos del pueblo, los principales sacerdotes y los maestros de la Ley. Llevaron a Yeshua ante su consejo religioso supremo (el Sanedrín) y le preguntaron: «¿Eres Tú el Ungido? Dínoslo».

Yeshua respondió: «Si se lo digo, no creerán. Y si les hago una pregunta, no me responderán».

Entonces todos se levantaron y llevaron a Yeshua ante Pilato.

Cuando supo que Yeshua era de la región gobernada por Herodes, Pilato lo envió a Herodes, quien también se encontraba en Jerusalén en esos días.

Herodes y sus soldados humillaron a Yeshua y se burlaron de Él. Luego le pusieron una vestidura clara y lujosa y lo enviaron de vuelta a Pilato.

Aquel día, Pilato y Herodes se hicieron amigos, aunque antes eran enemigos.

Cuando llegaron al lugar llamado Gólgota («Lugar de la Calavera»), ejecutaron allí a Yeshua en el madero junto con dos delincuentes, uno a Su derecha y otro a Su izquierda.

Yeshua dijo: «Padre, perdónalos, porque no comprenden lo que hacen».

Los soldados se repartieron Su ropa echando suertes para decidir quién se quedaría con cada prenda.

Era cerca de la hora sexta (cerca de las 12:00 del mediodía) cuando la oscuridad cubrió toda la tierra. Continuó hasta la hora novena (cerca de las 15:00). El sol dejó de alumbrar, y la cortina del Templo se rasgó por la mitad.

Entonces Yeshua exclamó en voz alta: «Padre, en Tus manos entrego Mi espíritu». Después de decir esto, murió.

Entre los miembros del consejo había un hombre llamado José, procedente de Arimatea, una ciudad de Judea. Era un hombre bueno y justo, esperaba la llegada del Reino de YHWH y no había apoyado la decisión del consejo contra Yeshua.

José fue ante Pilato y pidió que le entregaran el cuerpo de Yeshua.

Después de recibirlo, lo bajó del madero, lo envolvió en una tela funeraria de lino y lo puso en una tumba excavada en la roca, donde todavía no habían sepultado a nadie.

Era el Día de Preparación (el día 14 del primer mes, cuando se sacrificaba el cordero de Pésaj). Se acercaba el Shabat especial (el primer día de la Fiesta de los Panes sin Levadura, el día 15).

Las mujeres que habían venido con Yeshua desde Galilea siguieron a José. Vieron la tumba y cómo habían colocado el cuerpo de Yeshua.

Luego regresaron a casa para preparar sustancias aromáticas y aceites para la sepultura.

Lucas 22:66–23:55

Según Juan

Temprano por la mañana (el día 14 del primer mes, durante el Día de Preparación de Pésaj), llevaron a Yeshua de la casa de Caifás al pretorio (la residencia del gobernador romano). Los dirigentes de Judea no entraron para no quedar ritualmente impuros, pues tenían la intención de participar en la cena de Pésaj.

Pilato salió hacia ellos y preguntó: «¿De qué acusan a este hombre?».

Después Pilato volvió al pretorio, llamó a Yeshua y le preguntó: «¿Eres Tú el Rey de los judíos?».

Desde ese momento, Pilato intentó liberar a Yeshua. Pero los dirigentes de Judea gritaban: «Si lo liberas, no eres amigo del César (el emperador romano). Todo el que se proclama rey se opone al César».

Al oír esto, Pilato sacó a Yeshua y se sentó en el tribunal llamado el Enlosado de Piedra (en arameo, Gábata).

Esto sucedió durante el Día de Preparación de Pésaj (el día 14 del primer mes, cuando se sacrificaba el cordero de Pésaj). Era cerca de la hora sexta (cerca de las 6:00 de la mañana, contando las horas desde la medianoche).

Pilato dijo a los dirigentes de Judea: «¡Aquí está su Rey!».

Después Pilato entregó a Yeshua para que fuera ejecutado.

Yeshua llevó Su propio madero hasta el lugar llamado Lugar de la Calavera (en hebreo, Gólgota). Allí lo ejecutaron.

Cuando Yeshua probó el vino agrio (vino avinagrado), dijo: «¡Se ha cumplido!». Luego inclinó la cabeza y murió.

Era el Día de Preparación, antes de la llegada del Shabat (el Shabat especial: el primer día de la Fiesta de los Panes sin Levadura, el día 15).

Como el Shabat que se acercaba era un día festivo especial, los dirigentes de Judea no querían que los cuerpos permanecieran en los maderos. Por eso pidieron a Pilato que ordenara quebrar las piernas de los ejecutados y retirar sus cuerpos.

Pero cuando los soldados llegaron a Yeshua, vieron que ya había muerto, por lo que no le quebraron las piernas.

En cambio, uno de los soldados le atravesó el costado con una lanza, e inmediatamente salieron sangre y agua.

Después de esto, José de Arimatea, quien era discípulo secreto de Yeshua porque temía a los dirigentes de Judea, pidió a Pilato permiso para retirar Su cuerpo. Pilato se lo permitió, y José se llevó el cuerpo.

También llegó Nicodemo, quien antes había visitado a Yeshua de noche. Llevó una mezcla de mirra y áloe que pesaba cien libras romanas (aproximadamente 33 kilogramos).

Tomaron el cuerpo de Yeshua y lo envolvieron en telas de lino junto con las sustancias aromáticas, según la costumbre funeraria de los judíos.

Cerca del lugar de la ejecución había un jardín, y en el jardín había una tumba nueva donde todavía no habían sepultado a nadie.

Como era el Día de Preparación (el día 14 del primer mes) y se acercaba el Shabat especial (el primer día de la Fiesta de los Panes sin Levadura, el día 15), y como la tumba estaba cerca, pusieron allí el cuerpo de Yeshua antes de la puesta del sol.

Juan 18:28–19:41

LOS SIGUIENTES ACONTECIMIENTOS OCURRIERON DURANTE ESTA MISMA FIESTA

La entrada del pueblo de Israel en la tierra prometida (Israel)

Los hijos de Israel acamparon en Guilgal y celebraron Pésaj el día catorce del mes, al atardecer, en las llanuras de Jericó. Al día siguiente de Pésaj (es decir, después de la Fiesta de los Panes sin Levadura), comenzaron a comer los productos de aquella tierra: pan sin levadura y grano tostado, ese mismo día. El maná dejó de caer al día siguiente de que comenzaron a comer los productos de la tierra. Los hijos de Israel ya no tuvieron maná, sino que aquel año comieron los productos de la tierra de Canaán.

Jos. 5:10

El paso de Israel por el mar después de la Fiesta de los Panes sin Levadura

YHWH condujo al pueblo de Israel a través del mar sobre tierra seca. Y YHWH nuestro Elohim hundió en las profundidades del mar a todos los que perseguían a los israelitas.

Así, los habitantes de Mitsrayim recibieron el castigo por haber arrojado antes al río a los niños israelitas. Por cada niño del pueblo de Israel que había muerto, muchos de los perseguidores fueron destruidos.

Desde el día catorce hasta el día dieciocho del primer mes, Mastema (el adversario que acusaba al pueblo de Israel) estuvo atado y no pudo actuar contra los israelitas.

Pero el día diecinueve lo liberamos para que impulsara a los habitantes de Mitsrayim a perseguir a Israel.

Mastema endureció sus corazones, y decidieron continuar la persecución. YHWH lo permitió para ejecutar juicio contra los habitantes de Mitsrayim y hundirlos en el mar.

Libro de los Jubileos, capítulo 48

Los siete días de alegría de Abraham después de la prueba con Isaac

Después de esto, Abraham regresó con sus siervos, y todos juntos fueron a Beerseba, donde Abraham vivía junto al Pozo del Juramento.

Desde entonces, Abraham celebró cada año esta Fiesta durante siete días con alegría. La llamó Fiesta de YHWH en memoria de los siete días que transcurrieron desde que salió de viaje hasta que regresó sano y salvo con Isaac.

Este estatuto fue escrito en las tablas celestiales para el pueblo de Israel y sus descendientes, a fin de que celebraran esos siete días con alegría de generación en generación.

Libro de los Jubileos, 18:17–19

Volver al contenido
03Fiesta de los Primeros FrutosDía de la Elevación de la Primera Gavilla · Reishit Katzir
  • Temporada de primavera · tiempo de siembra
  • Primer mes · fecha calculada
La primera gavilla de la cosecha
La primera gavilla de la cosecha

ACONTECIMIENTOS PASADOS QUE APUNTAN A LA PROFECÍA

El día de la elevación de la primera gavilla (el ómer) delante de YHWH después de la entrada de Israel en la Tierra Prometida

Lleven al sacerdote la primera gavilla de la cosecha. El sacerdote deberá elevarla delante de YHWH como señal de que está dedicada a Él, para que ustedes reciban Su favor. Esto deberá hacerse al día siguiente del Shabat (el Shabat semanal posterior al primer día de la Fiesta de los Panes sin Levadura, que es un Shabat especial).

Ese mismo día, cuando el sacerdote eleve la primera gavilla, presenten a YHWH como sacrificio completamente consumido por el fuego un cordero de un año, sin defectos físicos.

Junto con él, presenten dos décimas de efa (aproximadamente entre cuatro y cinco litros de volumen) de la mejor harina, mezclada con aceite de oliva. Esta es una ofrenda para YHWH acompañada de un aroma agradable. Presenten también un cuarto de hin de vino (aproximadamente 0,9 litros).

Hasta el día en que presenten a YHWH la primera gavilla de la nueva cosecha, no coman pan elaborado con el grano nuevo, ni grano tostado o fresco de la nueva cosecha.

Este estatuto deberá observarse de generación en generación, dondequiera que vivan.

Lev. 23:10–14

PROFECÍAS CUMPLIDAS

Significado profético acerca de Yeshua — el Ungido de YHWH y Primogénito de entre los muertos

Encontré a David, Mi siervo, y lo ungí con Mi aceite santo. Mi mano lo sostendrá y Mi fuerza lo fortalecerá.

El enemigo no lo vencerá, y ninguna persona malvada podrá oprimirlo. Destruiré a sus enemigos y heriré a quienes lo odian.

Mi fidelidad y Mi misericordia estarán con él, y por Mi Nombre aumentaré su fuerza y autoridad. Le daré autoridad sobre los mares y los ríos.

Él se dirigirá a Mí diciendo: «Tú eres mi Padre, mi Elohim y mi protección segura, de quien viene la salvación».

Lo haré Mi Primogénito, superior a todos los reyes de la tierra. Conservaré para siempre Mi misericordia hacia él y permaneceré fiel al Pacto con él.

Su descendencia continuará para siempre, y su trono real permanecerá mientras existan los cielos.

Sal. 88:21–30

¿Quién subió a los cielos y volvió a bajar? ¿Quién puede retener el viento en Sus manos? ¿Quién reunió las aguas como si las hubiera envuelto en una tela? ¿Quién estableció los límites de toda la tierra? ¿Cuál es Su Nombre? ¿Y cuál es el Nombre de Su Hijo? ¿Lo sabes?

Prov. 30:4

YHWH ordenó a un enorme pez que se tragara a Jonás. Jonás permaneció dentro del pez tres días y tres noches.

Desde el interior del pez, Jonás oró a YHWH su Elohim:

«En mi angustia acudí a YHWH, y Él me escuchó. Desde las profundidades, cuando estaba al borde de la muerte, pedí ayuda, y Tú oíste mi voz.

Me arrojaste a lo profundo del mar, y las corrientes me rodearon. Tus olas pasaban sobre mí.

Entonces pensé: “He sido expulsado de Tu presencia y ya no volveré a verte”. Pero aun así esperaba volver a ver Tu santo Templo».

Jon. 2:1–5

Yeshua les respondió: «Esta generación infiel a YHWH exige una señal milagrosa. Pero no se le dará otra señal que la del profeta Jonás.

Así como Jonás permaneció dentro del enorme pez tres días y tres noches, también el Hijo del Hombre permanecerá en las profundidades de la tierra tres días y tres noches».

Mat. 12:39–40

Cuando una multitud se reunió alrededor de Yeshua, Él dijo:

«Esta generación actúa mal y exige una señal milagrosa. Pero no se le dará otra señal que la del profeta Jonás.

Así como Jonás se convirtió en una señal para los habitantes de Nínive, también el Hijo del Hombre será una señal para esta generación».

Luc. 11:29–30

Pero Yeshua, el Ungido de YHWH, resucitó de entre los muertos. Se convirtió en el Primogénito entre quienes murieron, la Primicia de la futura resurrección.

Porque la muerte llegó al mundo por medio de un hombre, y por medio de un hombre también fue posible la resurrección de los muertos.

Así como por medio de Adán todos mueren, por medio del Ungido todos volverán a la vida.

Pero cada uno a su debido tiempo: primero el Ungido, la Primicia de la resurrección; después, cuando Él regrese, resucitarán quienes le pertenecen.

1 Cor. 15:20–23

Él es el comienzo, el Primogénito de entre los muertos, para ocupar el primer lugar en todo.

Col. 1:18

Por Su propia voluntad, YHWH nos dio una vida nueva por medio de la Palabra de verdad, para que fuéramos los primeros frutos de todo lo que Él creó.

Sant. 1:18

El día de la resurrección de Yeshua de entre los muertos

Según Mateo

Después de terminar el Shabat (el Shabat semanal), al amanecer del primer día de la semana, María Magdalena y la otra María fueron a ver la tumba de Yeshua.

De repente hubo un fuerte terremoto. Un ángel de YHWH descendió de los cielos, se acercó a la tumba, hizo rodar la piedra de la entrada y se sentó sobre ella.

Los guardias sintieron tanto miedo que comenzaron a temblar y cayeron como muertos.

El ángel dijo a las mujeres: «¡No tengan miedo! Sé que buscan a Yeshua, a quien ejecutaron en el madero. Él no está aquí. Ha resucitado, tal como dijo. Acérquense y vean el lugar donde estaba Su cuerpo.

Ahora vayan rápidamente a Sus discípulos y díganles que Yeshua ha resucitado de entre los muertos y que irá a Galilea antes que ellos. Allí lo verán».

Mat. 28:1–8

Según Marcos

Después de terminar el Shabat (el Shabat semanal), María Magdalena, María, la madre de Jacobo, y Salomé compraron sustancias aromáticas para ir a ungir el cuerpo de Yeshua.

Muy temprano, el primer día de la semana, después de salir el sol, llegaron a la tumba.

Las mujeres salieron apresuradamente de la tumba. Sentían miedo y una gran alegría, y corrieron a contar a los discípulos lo que había sucedido.

En el camino, Yeshua salió a su encuentro y les dijo: «¡Alégrense!».

Después de resucitar temprano el primer día de la semana, Yeshua se apareció primero a María Magdalena.

Mar. 16:1–2, 9; Mat. 28:8–9

Según Lucas

El primer día de la semana, muy temprano por la mañana, las mujeres fueron a la tumba llevando las sustancias aromáticas que habían preparado.

Vieron que la piedra había sido retirada de la entrada. Cuando entraron, no encontraron el cuerpo de Yeshua.

Mientras intentaban comprender lo sucedido, aparecieron ante ellas dos hombres vestidos con ropas resplandecientes.

Las mujeres sintieron miedo e inclinaron la cabeza hacia el suelo.

Entonces ellos les dijeron: «¿Por qué buscan entre los muertos al que vive? Él no está aquí. ¡Ha resucitado!».

Luc. 24:1–6

Según Juan

El primer día de la semana, María Magdalena llegó a la tumba temprano por la mañana, cuando todavía estaba oscuro, y vio que la piedra ya había sido retirada de la entrada.

Más tarde Yeshua le dijo: «No me retengas, porque todavía no he subido a Mi Padre. Ve a Mis hermanos y diles: “Subo a Mi Padre y Padre de ustedes, a Mi Elohim y Elohim de ustedes”».

Juan 20:1, 17

LOS SIGUIENTES ACONTECIMIENTOS OCURRIERON DURANTE ESTA MISMA FIESTA

El día de la prueba de Abraham: Isaac (el primogénito de la promesa) fue presentado como sacrificio, pero en su lugar fue sacrificado un carnero

En el primer año del séptimo período de siete años, el día doce del primer mes de este ciclo de jubileo, se habló en los cielos acerca de Abraham. Se dijo que era fiel a YHWH, que obedecía todos Sus mandatos, que lo amaba y que permanecía fiel incluso durante las pruebas.

[…]

YHWH se dirigió a Abraham: «¡Abraham!».

Él respondió: «¡Aquí estoy!».

YHWH le dijo: «Toma a tu amado hijo Isaac y dirígete a la región montañosa. Allí, sobre uno de los montes que te mostraré, preséntalo como sacrificio».

Abraham se preparó para partir temprano por la mañana. Ensilló el asno, llevó consigo a dos siervos y a su hijo Isaac, y preparó la leña para el sacrificio.

[…]

Entonces YHWH le dijo: «No extiendas tu mano contra el muchacho ni le hagas ningún daño. Ahora sé que me honras y estás dispuesto a obedecerme, porque no me negaste ni siquiera a tu hijo primogénito».

Así quedó avergonzado Mastema (el adversario que quería poner a prueba la fidelidad de Abraham).

Abraham levantó la mirada y vio un carnero cuyos cuernos habían quedado atrapados entre los arbustos. Se acercó, tomó el carnero y lo presentó como sacrificio completamente consumido por el fuego en lugar de su hijo.

Abraham llamó a aquel lugar «YHWH proveerá» (YHWH se ocupará de lo necesario). Este lugar está relacionado con el monte Sion.

[…]

Después de esto, Abraham regresó con sus siervos, y todos juntos fueron a Beerseba, donde Abraham vivía junto al Pozo del Juramento.

Desde entonces, Abraham celebró cada año esta Fiesta durante siete días con alegría. La llamó Fiesta de YHWH en memoria de los siete días que transcurrieron desde que salió de viaje hasta que regresó sano y salvo con Isaac.

Este estatuto fue escrito en las tablas celestiales para el pueblo de Israel y sus descendientes, a fin de que celebraran esos siete días con alegría de generación en generación.

Libro de los Jubileos, capítulos 17–18

Ester entró ante el rey Artajerjes, y él extendió hacia ella su cetro

Al tercer día (después del ayuno de tres días que siguió a la orden de Amán de exterminar a los judíos; véase Est. 3:12), Ester se puso sus vestiduras reales y salió al patio interior del palacio, frente al salón del rey.

El rey estaba sentado en su trono, de cara a la entrada. Cuando vio a Ester de pie en el patio, la miró con favor y extendió hacia ella el cetro de oro (el bastón real, señal de que podía acercarse al rey). Ester se acercó y tocó la punta del cetro.

Est. 5:1–2

La restauración del Primer Templo

Los sacerdotes comenzaron a limpiar y santificar el Templo el primer día del primer mes. El octavo día comenzaron a limpiar el interior del Templo de YHWH. Este trabajo continuó durante otros ocho días y terminó el día dieciséis del primer mes.

Después fueron ante el rey Ezequías y le informaron: «Hemos limpiado todo el Templo de YHWH, el altar de los sacrificios completamente consumidos por el fuego con todos sus utensilios, y también la mesa para los panes que permanecían constantemente delante de YHWH y todo lo relacionado con ella».

2 Crón. 29:17–18

DÍAS DE LA CUENTA DEL ÓMER ANTES DE LA FIESTA DE SHAVUOT

Cuenta de 49 días (siete semanas completas) desde el día de la elevación de la gavilla (la Fiesta de los Primeros Frutos).

ACONTECIMIENTOS PASADOS QUE APUNTAN A LA PROFECÍA

La cuenta de los días del ómer hasta la Fiesta de Shavuot

Comiencen a contar los días desde el día siguiente al Shabat (el Shabat semanal), cuando presenten delante de YHWH la primera gavilla de la cosecha (el Día de la Elevación de la Primera Gavilla, la Fiesta de los Primeros Frutos). Cuenten siete semanas completas, y el día siguiente a la séptima semana será el día cincuenta.

Lev. 23:15–16

Cuenta siete semanas desde el día en que comiences a cosechar por primera vez el nuevo grano (cuando empieces a cortar las espigas maduras).

Deut. 16:9

PROFECÍAS CUMPLIDAS

La espera en Jerusalén de lo prometido por YHWH Elohim

Durante uno de Sus encuentros con los discípulos, Yeshua les ordenó que no salieran de Jerusalén, sino que permanecieran allí y esperaran el cumplimiento de la promesa del Padre, YHWH Elohim, de la que Él ya les había hablado.

Hech. 1:4

Yeshua se apareció a los discípulos durante cuarenta días después de la resurrección

Después de Su muerte, Yeshua se apareció a los discípulos y les mostró mediante muchas pruebas convincentes que estaba vivo. Durante cuarenta días lo vieron, y Él les habló acerca del Reino de YHWH.

Hech. 1:3

Durante muchos días, Yeshua se apareció a quienes lo habían acompañado desde Galilea hasta Jerusalén. Ahora estas personas dan testimonio de Él ante el pueblo.

Hech. 13:31

Después Yeshua se apareció al mismo tiempo a más de quinientos hermanos. La mayoría de ellos todavía viven, aunque algunos ya murieron.

1 Cor. 15:6

Volver al contenido
04Fiesta de las SemanasShavuot · Día de Pentecostés
  • Temporada de verano · tiempo de la primera cosecha
  • Día cincuenta de la cuenta del ómer
La cosecha de trigo de Shavuot
La cosecha de trigo de Shavuot

ACONTECIMIENTOS PASADOS QUE APUNTAN A LA PROFECÍA

Un Gran Shabat (un Shabat especial) — el día de la Fiesta de la primera cosecha (la cosecha de verano)

Ese día (el día cincuenta contado desde el Día de la Elevación de la Primera Gavilla, la Fiesta de los Primeros Frutos), convoquen al pueblo a una asamblea sagrada (un Shabat especial). No realicen ningún trabajo habitual. Es un estatuto perpetuo para todas sus generaciones, dondequiera que vivan.

Lev. 23:21

Durante la Fiesta de los Primeros Frutos (Shavuot, la Fiesta de las Semanas y de la primera cosecha), cuando presenten a YHWH una ofrenda de la nueva cosecha, celebren una asamblea sagrada (un Shabat especial). No realicen ningún trabajo habitual.

Núm. 28:26

Cuenta siete semanas desde el día en que comiences la cosecha por primera vez (cuando empieces a cortar las espigas maduras). Después celebra la Fiesta de las Semanas para YHWH tu Elohim y presenta una ofrenda voluntaria de acuerdo con la bendición que hayas recibido de YHWH tu Elohim.

Deut. 16:9–10

Observa la Fiesta de la Cosecha, la Fiesta de los Primeros Frutos (de la primera cosecha) de lo que sembraste y cultivaste en tu campo. Observa también la Fiesta de la Recolección al final del año, cuando recojas de los campos el fruto de tu trabajo.

Éx. 23:16

Celebra la Fiesta de las Semanas (Shavuot), la Fiesta de los Primeros Frutos de la cosecha de trigo, y también la Fiesta de la Recolección al final del año.

Éx. 34:22

La celebración anual de la Fiesta en el Templo de YHWH

Tres veces al año, todos los hombres de Israel deberán acudir al lugar que YHWH Elohim escoja para presentarse delante de Él: en la Fiesta de los Panes sin Levadura, la Fiesta de las Semanas (Shavuot) y la Fiesta de los Tabernáculos.

Nadie deberá presentarse con las manos vacías. Cada uno deberá llevar una ofrenda de acuerdo con la bendición que haya recibido de YHWH Elohim.

Deut. 16:16–17

El día en que se estableció el Pacto con la Casa de Israel en el monte Sinaí

En el tercer mes después de la salida del pueblo de Israel de Mitsrayim, ese mismo día (contando desde el día de la salida durante la Fiesta de los Panes sin Levadura), los israelitas llegaron al desierto del Sinaí.

Salieron de Refidim, llegaron al monte Sinaí y acamparon allí, frente al monte.

Moisés subió hacia YHWH Elohim, y YHWH le habló desde el monte.

Éx. 19:1–3

YHWH dijo a Moisés: «Ve al pueblo y prepáralo para encontrarse conmigo. Que hoy y mañana se santifiquen (se preparen para presentarse delante de YHWH) y laven su ropa.

Todos deberán estar preparados para el tercer día, porque ese día YHWH descenderá sobre el monte Sinaí ante los ojos de todo el pueblo».

Éx. 19:10–11

PROFECÍAS CUMPLIDAS

Significado profético acerca del Ungido — la renovación del Pacto con el pueblo de Israel y el derramamiento del Espíritu Santo de YHWH

Después de esto derramaré Mi Espíritu sobre todas las personas. Sus hijos y sus hijas profetizarán, los ancianos tendrán sueños y los jóvenes verán visiones. Incluso sobre los siervos y las siervas derramaré Mi Espíritu en aquellos días.

Joel 2:28–29

«Llegarán días —declara YHWH— en que estableceré un Pacto renovado con la Casa de Israel y la Casa de Judá.

Este Pacto no será como el que establecí con sus antepasados cuando los tomé de la mano para sacarlos de Mitsrayim. Ellos quebrantaron Mi Pacto, aunque Yo permanecí fiel a ellos —declara YHWH—.

Este es el Pacto que estableceré con la Casa de Israel después de aquellos días —declara YHWH—: Pondré Mi Ley (la Torá) dentro de ellos y la escribiré en sus corazones. Yo seré su Elohim y ellos serán Mi pueblo.

Entonces ya no será necesario que las personas se digan unas a otras: “Conozcan a YHWH”, porque todos me conocerán, desde el menor hasta el mayor —declara YHWH—. Porque perdonaré sus transgresiones de los mandamientos y no volveré a recordar sus pecados».

Jer. 31:31–34

Daré agua a la tierra sedienta y haré correr arroyos sobre el suelo seco. De la misma manera derramaré Mi Espíritu sobre tus descendientes y les daré Mi bendición.

Isa. 44:3

Escuchen Mi reprensión (acepten la corrección y abandonen las malas acciones). Entonces derramaré sobre ustedes Mi Espíritu y les daré a conocer Mis palabras.

Prov. 1:23

Cuando llegó el día de Pentecostés (la Fiesta de Shavuot, el día cincuenta desde el comienzo de la cuenta del ómer), todos los discípulos estaban reunidos.

De repente vino de los cielos un estruendo parecido a una fuerte ráfaga de viento y llenó toda la casa donde se encontraban.

Entonces aparecieron lenguas semejantes a llamas. Se dividieron y se posaron sobre cada uno de los presentes.

Todos fueron llenos del Espíritu Santo y comenzaron a hablar en otros idiomas, según el Espíritu les daba la capacidad de hablar.

Hech. 2:1–4

El Consolador, el Espíritu Santo que el Padre enviará en Mi nombre, les enseñará todo y les recordará todo lo que les he dicho.

Juan 14:26

Cuando venga el Consolador, a quien Yo les enviaré de parte del Padre, el Espíritu de verdad que procede del Padre, Él dará testimonio acerca de Mí.

Juan 15:26

LOS SIGUIENTES ACONTECIMIENTOS OCURRIERON DURANTE ESTA MISMA FIESTA

El día en que YHWH Elohim estableció el Pacto con Noé y puso el arco (קֶשֶׁת) como señal del Pacto

El primer día del tercer mes (durante la luna nueva), Noé salió del arca y construyó un altar sobre el monte donde se había detenido el arca.

[…]

YHWH aceptó el sacrificio presentado por Noé y estableció con él un Pacto, prometiendo que nunca volvería a enviar un diluvio que destruyera toda la tierra.

Mientras exista la tierra, la siembra y la cosecha, el frío y el calor, el verano y el invierno, el día y la noche continuarán sin cesar.

YHWH puso Su arco (קֶשֶׁת, el arco iris que aparece en las nubes) como señal del Pacto eterno, prometiendo que no volvería a destruir la tierra mediante un diluvio universal mientras esta exista.

Por eso se escribió en las tablas celestiales el estatuto de celebrar cada año la Fiesta de las Semanas (Shavuot) en el tercer mes, para recordar y renovar el Pacto año tras año.

[…]

«Transmite a los hijos de Israel el mandato de observar esta Fiesta de generación en generación como un estatuto permanente. Que la celebren un día al año, en el tercer mes.

Porque es la Fiesta de las Semanas, la Fiesta de los Primeros Frutos de la cosecha. Esta Fiesta tiene un doble significado (la primera cosecha y la renovación del Pacto con YHWH), como está escrito en las tablas celestiales.

Ya lo escribí en el libro de la primera Ley que te entregué, para que esta Fiesta se observe cada año en el día señalado».

Libro de los Jubileos, capítulo 6

El momento en que YHWH estableció el Pacto con Abraham

El primer día del tercer mes (durante la luna nueva), YHWH habló a Abram en un sueño y le dijo:

«¡No tengas miedo, Abram! Yo soy tu protección, y tu recompensa será muy grande».

Abram respondió: «YHWH, ¿qué puedes darme si no tengo hijos? El heredero de mis bienes será Eliezer de Damasco, mi siervo, porque no me has dado descendencia».

Entonces YHWH llevó a Abram afuera y le dijo: «Mira hacia los cielos e intenta contar las estrellas. ¿Puedes contarlas?».

Abram miró hacia los cielos, y YHWH le dijo: «Así de numerosa será tu descendencia».

Abram creyó a YHWH, y esta fe le fue contada como justicia.

[…]

Abram preguntó: «YHWH, ¿cómo sabré que recibiré esta tierra como herencia?».

YHWH respondió: «Tráeme una vaca de tres años, una cabra de tres años, un carnero de tres años, una tórtola y un pichón».

A mediados del tercer mes, Abram preparó todo lo que YHWH le había ordenado.

[…]

Cuando despertó, Abram vio que el sol ya se había puesto. Delante de él aparecieron un horno humeante y una antorcha encendida que pasó entre las partes de los animales cortados.

[…]

Aquella noche, YHWH estableció un Pacto con Abram, como antes había establecido un Pacto con Noé en ese mismo mes.

Abram renovó este Pacto como un estatuto permanente vinculado con la Fiesta y se alegró por lo sucedido. Después se lo contó todo a su esposa Sara.

Libro de los Jubileos, capítulo 14

El día en que YHWH cambió el nombre de Abram por Abraham y estableció la circuncisión como señal del Pacto

En el tercer mes, a mediados del mes, Abram celebró la Fiesta de los Primeros Frutos de la cosecha (Shavuot). Presentó a YHWH una ofrenda del grano fresco de la nueva cosecha, además de un ternero, un carnero y una oveja. Presentó todos estos sacrificios sobre el altar junto con incienso aromático.

Entonces YHWH se apareció a Abram y le dijo:

«Yo soy YHWH, el Todopoderoso. Vive delante de Mí con justicia y sé fiel a Mí. Estableceré un Pacto entre tú y Yo, y haré numerosa tu descendencia».

Abram cayó rostro en tierra.

YHWH continuó:

«Este es Mi Pacto contigo: te haré padre de muchas naciones. Ya no te llamarán Abram. Tu nombre será Abraham, porque te he hecho padre de muchas naciones.

Te daré una descendencia numerosa. De ti procederán naciones y reyes.

Estableceré Mi Pacto contigo y con tus descendientes de generación en generación. Será un Pacto eterno: Yo seré tu Elohim y el Elohim de tus descendientes.

Te daré a ti y a tus descendientes toda la tierra de Canaán, donde ahora vives como extranjero (una persona que no posee tierra propia). Esta tierra pertenecerá para siempre a tus descendientes, y Yo seré su Elohim».

Después YHWH dijo a Abraham:

«Tú y tus descendientes deberán observar Mi Pacto de generación en generación.

Todo varón entre ustedes deberá ser circuncidado (se cortará el prepucio). Esta será la señal del Pacto eterno entre ustedes y Yo.

Todo niño deberá ser circuncidado al octavo día de nacer. Esto se aplica a todos los varones de sus familias, incluidos los nacidos en su casa y los comprados con dinero a extranjeros.

Todo varón de tu casa deberá ser circuncidado, tanto si nació en tu familia como si fue comprado con dinero.

Así, la señal de Mi Pacto estará en el cuerpo de ustedes como un estatuto eterno».

[…]

Ese mismo día, Abraham se circuncidó y circuncidó a todos los varones de su casa, tanto a los nacidos en su familia como a los comprados con dinero a extranjeros.

Libro de los Jubileos, capítulo 15

El día del nacimiento de Isaac — el hijo prometido de Abraham

Sara dio a Abraham un hijo, Isaac, a mediados del tercer mes, tal como YHWH había prometido a Abraham. Isaac nació durante la Fiesta de los Primeros Frutos de la cosecha (la Fiesta de la primera cosecha de verano, Shavuot).

Al octavo día de su nacimiento, Abraham circuncidó a su hijo, tal como YHWH había ordenado.

Libro de los Jubileos, capítulo 16

El día del nacimiento de Judá — el hijo de Jacob, de cuya tribu procedió Yeshua el Ungido

Jacob volvió a unirse a Lea, y ella quedó embarazada y le dio un cuarto hijo. Él lo llamó Judá. Esto sucedió el día quince del tercer mes, en el primer año del cuarto período de siete años.

Libro de los Jubileos, capítulo 28

Abraham bendijo a su nieto Jacob antes de morir

En el séptimo año del sexto período de siete años del jubileo cuarenta y dos, el año de la muerte de Abraham, Isaac e Ismael llegaron desde Beerseba para visitar a su padre Abraham y celebrar juntos la Fiesta de las Semanas (Shavuot), la Fiesta de los Primeros Frutos de la cosecha (la primera cosecha de verano).

Abraham se alegró mucho por la llegada de sus dos hijos.

[…]

Después Abraham llamó a Jacob y le dijo:

«¡Hijo mío, Jacob! Que YHWH, Soberano de todo, te bendiga y te dé fuerzas para actuar con justicia y cumplir Su voluntad.

¡Que te escoja a ti y a tus descendientes para que sean Su pueblo y le pertenezcan conforme a Su voluntad!

Acércate a mí, hijo mío Jacob, y bésame».

Jacob se acercó y besó a su abuelo.

[…]

Después se acostaron juntos en una misma cama, y Jacob se durmió recostado contra Abraham.

Abraham abrazaba con mucho amor a su nieto, lo estrechaba contra su pecho y se alegraba por él. Abrazó a Jacob siete veces y lo bendijo de todo corazón.

[…]

Después Abraham puso dos dedos de Jacob sobre sus ojos, alabó a YHWH y cerró los ojos.

Estiró las piernas, murió en paz y se unió a sus antepasados (murió como las generaciones anteriores).

Durante todo este tiempo, Jacob continuó durmiendo junto a su abuelo, sin saber que Abraham había muerto.

Cuando Jacob despertó, sintió que el cuerpo de Abraham estaba frío.

«¡Abuelo! ¡Abuelo!», lo llamó, pero Abraham no respondió.

Entonces Jacob comprendió que su abuelo había muerto. Se levantó, corrió hacia su madre Rebeca y le contó lo sucedido.

Libro de los Jubileos, capítulos 22–23

Volver al contenido
05Fiesta de las TrompetasYom Teruah
  • Temporada de otoño · tiempo de la segunda cosecha
  • Séptimo mes · día 1
  • Luna nueva
El shofar de Yom Teruah
El shofar de Yom Teruah

ACONTECIMIENTOS PASADOS QUE APUNTAN A LA PROFECÍA

Gran Shabat (especial) — Día del sonido de la trompeta

El primer día del séptimo mes tendrán un día de reposo: una asamblea santa (un Shabat especial), el Día del sonido de la trompeta (cuando se tocan las trompetas como recordatorio de este día). No realicen ningún trabajo habitual y presenten a YHWH ofrendas consumidas por el fuego.

Lev. 23:24–25

El primer día del séptimo mes celebren una asamblea santa (un Shabat especial). No realicen ningún trabajo habitual. Que este día sea para ustedes el Día del sonido de la trompeta.

Núm. 29:1

PROFECÍAS CUMPLIDAS

Significado profético acerca del Ungido (Yeshua): la señal del Hijo del Hombre, la venida de YHWH, la resurrección de los muertos y la reunión de Su pueblo

Entonces YHWH aparecerá sobre Su pueblo. Su flecha pasará como un relámpago. YHWH Elohim tocará la trompeta y avanzará entre las tempestades que vienen del sur.

Zac. 9:14

En aquel día YHWH reunirá uno por uno a los hijos de Israel, desde el gran río hasta el torrente de Mitsrayim.

Y en aquel día sonará una gran trompeta. Entonces regresarán quienes se perdieron en la tierra de Asiria y quienes fueron desterrados a Mitsrayim. Vendrán a Jerusalén, al monte santo, y adorarán a YHWH.

Isa. 27:12–13

¡Tus muertos volverán a vivir; sus cuerpos resucitarán! ¡Despierten y alégrense todos los que yacen en las tumbas! Porque Tu rocío es como el rocío que da vida a las plantas, y la tierra devolverá a los muertos a la vida.

Isa. 26:19

Les digo la verdad: quien escucha Mi Palabra y cree en Aquel que Me envió tiene vida eterna. No será condenado, porque ya ha pasado de la muerte a la vida.

Juan 5:24

Entonces aparecerá en el cielo la señal del Hijo del Hombre. Todos los pueblos de la tierra la verán y se lamentarán. Verán al Hijo del Hombre venir sobre las nubes de los cielos con gran poder y gloria.

Él enviará a Sus ángeles con un fuerte sonido de trompeta, y ellos reunirán a Sus escogidos desde los cuatro puntos cardinales, de un extremo de los cielos hasta el otro.

Mat. 24:30–31

Esto sucederá de repente, en un instante, al sonido de la última trompeta. Cuando suene la trompeta, los muertos resucitarán incorruptibles (ya no sujetos a la muerte), y nosotros seremos transformados.

1 Cor. 15:51–52

Porque les decimos esto conforme a la Palabra de YHWH: quienes de nosotros permanezcamos vivos hasta la venida de Yeshua no precederemos a los muertos.

Yeshua mismo descenderá de los cielos con una orden poderosa, con voz de arcángel y con el sonido de la trompeta de YHWH. Entonces resucitarán primero quienes murieron perteneciendo al Ungido.

Después nosotros, los que permanezcamos vivos, seremos elevados junto con ellos en las nubes para encontrarnos con Yeshua en el aire. Y así estaremos siempre con Él.

Por tanto, apóyense y consuélense unos a otros con estas palabras.

1 Tes. 4:15–18

La luna nueva: «el día que nadie conoce, excepto el Padre»

En aquel día Sus pies se posarán sobre el monte de los Olivos, situado al oriente de Jerusalén. El monte se partirá de oriente a occidente, y entre sus partes se formará un valle enorme. Una mitad del monte se desplazará hacia el norte y la otra hacia el sur.

Ustedes huirán por ese valle, que se extenderá hasta Asal. Huirán como la gente huyó del terremoto en los días de Uzías, rey de Judá.

Entonces vendrá YHWH mi Elohim, y todos los santos estarán con Él.

En aquel día desaparecerá la luz habitual, y los cuerpos celestes dejarán de alumbrar como antes. Será un día especial, conocido solamente por YHWH. No habrá la alternancia habitual entre el día y la noche, pero al atardecer habrá luz.

En aquel día saldrán aguas vivas de Jerusalén: la mitad correrá hacia el mar oriental y la otra mitad hacia el occidental. Fluirán tanto en verano como en invierno.

YHWH será Rey sobre toda la tierra. En aquel día YHWH será uno, y Su Nombre será uno.

Zac. 14:4–9

Miren, Él vendrá con las nubes, y todos lo verán, incluso quienes lo traspasaron con una lanza. Todos los pueblos de la tierra se lamentarán por Él. ¡Que así sea!

Apoc. 1:7

Inmediatamente después de las aflicciones de aquellos días, el sol se oscurecerá, la luna dejará de dar su luz, las estrellas caerán del cielo y las potencias de los cielos serán sacudidas.

Entonces aparecerá en el cielo la señal del Hijo del Hombre. Todos los pueblos de la tierra se lamentarán y verán al Hijo del Hombre venir sobre las nubes de los cielos con gran poder y gloria.

Él enviará a Sus ángeles con un fuerte sonido de trompeta, y ellos reunirán a Sus escogidos desde los cuatro puntos cardinales, de un extremo de los cielos hasta el otro.

Mat. 24:29–31

Pero acerca de aquel día y aquella hora nadie sabe, ni siquiera los ángeles de los cielos. Solo Mi Padre lo sabe.

Como sucedió en los días de Noé, así será también la venida del Hijo del Hombre.

Antes del diluvio, la gente comía, bebía, se casaba y daba en casamiento hasta el día en que Noé entró en el arca.

No comprendieron lo que iba a suceder hasta que llegó el diluvio y los destruyó a todos. Así será también la venida del Hijo del Hombre.

Mat. 24:36–39

Pero acerca de aquel día y aquella hora nadie sabe: ni los ángeles de los cielos ni el Hijo, sino solo el Padre.

Mar. 13:32

Entonces quienes estén en Judea deberán huir a los montes. Quien esté en Jerusalén, que salga de la ciudad; y quien viva fuera de ella, que no entre.

Porque serán días de castigo, cuando se cumpla todo lo que fue escrito.

¡Ay en aquellos días de las mujeres embarazadas y de las madres que amamanten! Habrá gran calamidad sobre la tierra, y la ira de YHWH caerá sobre este pueblo.

La gente morirá a filo de espada; a otros los llevarán cautivos entre diferentes pueblos. Jerusalén será pisoteada por otros pueblos hasta que termine el tiempo que les fue asignado.

Después aparecerán señales en el sol, la luna y las estrellas. En la tierra, los pueblos serán dominados por el temor y la confusión a causa del estruendo y el oleaje del mar.

La gente desfallecerá de miedo ante lo que se aproxima sobre el mundo, porque las potencias de los cielos serán sacudidas.

Entonces verán al Hijo del Hombre venir en una nube con gran poder y gloria.

Luc. 21:21–27

Ustedes mismos saben muy bien que el Día de YHWH llegará inesperadamente, como ladrón en la noche (para los «hijos de la noche y de las tinieblas»: versículo 5).

1 Tes. 5:2

El Día de YHWH llegará inesperadamente, como ladrón en la noche (para los «burladores insolentes que viven conforme a sus propios deseos»: versículo 3). Entonces los cielos desaparecerán con gran estruendo, los elementos celestes serán destruidos por el intenso calor, y la tierra y todo lo que hay en ella será quemado.

2 Pe. 3:10

LOS SIGUIENTES ACONTECIMIENTOS OCURRIERON DURANTE ESTA MISMA FIESTA

El día en que las aguas del diluvio comenzaron a descender a las profundidades de la tierra

El primer día del séptimo mes (en la luna nueva) se abrieron todos los abismos subterráneos, y las aguas del diluvio comenzaron a descender a las profundidades de la tierra.

Libro de los Jubileos, capítulo 5

El día en que YHWH llamó por primera vez a Abraham, quien observaba las estrellas durante la noche

En el quinto año del sexto período de siete años, el primer día del séptimo mes (en la luna nueva), Abram pasó toda la noche, desde el atardecer hasta la mañana, observando las estrellas. Quería determinar por su posición cómo sería el tiempo durante el año que comenzaba.

Abram estaba sentado solo, observando el cielo.

[…]

Cuando Abram terminó su discurso y su oración, la Palabra de YHWH vino a él por medio de un mensajero celestial:

«Deja tu tierra, tus parientes y la casa de tu padre, y ve a la tierra que Yo te mostraré.

Haré de ti un pueblo grande y numeroso. Te bendeciré y engrandeceré tu nombre. Tú mismo serás una bendición, y por medio de ti serán bendecidos todos los pueblos de la tierra.

Bendeciré a quienes te bendigan y maldeciré a quienes te maldigan.

Yo seré tu YHWH, el YHWH de tus hijos, de tus nietos y de todos tus descendientes. Siempre estaré contigo.

No temas, porque desde ahora Yo seré tu YHWH en todas las generaciones futuras».

Libro de los Jubileos, capítulo 12

Volver al contenido
06Día de la ExpiaciónYom Kippur
  • Temporada de otoño · tiempo de la segunda cosecha
  • Séptimo mes · día 10
El Día de la Expiación
El Día de la Expiación

ACONTECIMIENTOS PASADOS QUE APUNTAN A LA PROFECÍA

Día de purificación de las transgresiones (pecados)

Aarón echará suertes sobre los dos machos cabríos: uno será destinado a YHWH y el otro, a ser soltado (para enviarlo al desierto).

Lev. 16:8

Cuando Aarón termine de purificar el santuario, la Tienda de Reunión y el altar, deberá presentar el macho cabrío vivo.

Entonces Aarón pondrá ambas manos sobre la cabeza del macho cabrío vivo y reconocerá delante de YHWH todas las iniquidades, transgresiones y pecados del pueblo de Israel. Así los colocará simbólicamente sobre la cabeza del macho cabrío.

Después, un hombre especialmente designado llevará el macho cabrío al desierto. El macho cabrío cargará sobre sí todas las iniquidades del pueblo hasta una región deshabitada, donde será soltado.

Lev. 16:20–22

Día del Gran Shabat (especial)

No realicen ningún trabajo en este día, porque es el Día de la purificación de las transgresiones (pecados), cuando se realiza la purificación del pueblo delante de YHWH su Elohim.

Lev. 23:28

No realicen ningún trabajo en este día. Será para ustedes un Shabat de reposo completo. Humíllense delante de YHWH y guarden este día como Shabat.

Lev. 23:31–32

Este es un estatuto perpetuo: el décimo día del séptimo mes, humíllense y no realicen ningún trabajo, ni los naturales de Israel ni los extranjeros que vivan entre ustedes.

Porque en este día se realiza la purificación, para que queden limpios delante de YHWH de todas sus transgresiones (pecados).

Será para ustedes un Shabat de reposo completo. Humíllense delante de YHWH. Este es un estatuto perpetuo.

Lev. 16:29–31

El décimo día del séptimo mes celebren una asamblea santa (un Shabat especial). Humíllense delante de YHWH y no realicen ningún trabajo.

Núm. 29:7

Tiempo de humillación y arrepentimiento por las transgresiones (pecados) cometidas

El décimo día del séptimo mes (a partir del atardecer del día nueve, después de la puesta del sol) comienza el Día de la purificación de las transgresiones (pecados). En este día celebren una asamblea santa, humíllense delante de YHWH y preséntenle ofrendas.

Lev. 23:27, 32

PROFECÍAS AÚN POR CUMPLIR

Significado profético acerca del Ungido: el esperado Día del Juicio y la purificación de la tierra

Desde Sion, perfecta en toda su hermosura, aparece YHWH. Nuestro YHWH viene y no guardará silencio. Delante de Él arde un fuego consumidor, y a Su alrededor ruge una fuerte tempestad.

Él convoca a los cielos y a la tierra como testigos cuando juzga a Su pueblo:

«Reúnan ante Mí a Mis santos, quienes establecieron conmigo un Pacto mediante sacrificio».

Y los cielos proclamarán Su justicia, porque YHWH mismo es el Juez.

«Escucha, pueblo Mío, y hablaré. Israel, testificaré contra ti. Yo soy YHWH, tu Elohim».

Sal. 49:2–7

He aquí, se acerca el Día de YHWH, el terrible día de Su ira y furor. Vendrá para dejar la tierra desolada y destruir a quienes continúan cometiendo transgresiones (pecados).

Las estrellas y los cuerpos celestes dejarán de alumbrar. El sol se oscurecerá al salir, y la luna no dará su luz.

«Castigaré al mundo por su maldad y a los malvados por sus iniquidades (por transgredir Mis estatutos). Pondré fin a la arrogancia de los soberbios y humillaré a quienes se exaltan sobre los demás.

Haré que las personas sean más escasas que el oro puro, y el ser humano, más raro que el oro de Ofir».

Por eso haré temblar los cielos, y la tierra se moverá de su lugar por el furor de YHWH de los Ejércitos en el día de Su ardiente ira.

Isa. 13:9–13

¡Acérquense, naciones, y escuchen! ¡Presten atención, todos los pueblos! ¡Que oigan la tierra y todo lo que la llena, el mundo entero y todo cuanto vive en él!

Porque YHWH está indignado contra todas las naciones y contra sus ejércitos. Los ha destinado a la destrucción y los ha entregado a la matanza.

Sus muertos yacerán por todas partes; de sus cuerpos subirá el hedor, y los montes quedarán empapados de su sangre.

[…]

Las potencias celestes serán destruidas, y los cielos se enrollarán como un rollo. Todo su ejército caerá como las hojas de una vid o los frutos de una higuera.

«Mi espada ejecutará juicio en los cielos y después caerá sobre Edom y sobre el pueblo que he destinado al castigo».

[…]

Porque ha llegado el Día de la venganza de YHWH, el tiempo de retribución por el mal causado a Sion.

Los ríos de Edom se convertirán en brea, su tierra en azufre, y todo el país será como brea ardiente.

El fuego no se apagará ni de día ni de noche, y el humo subirá continuamente. La tierra permanecerá desolada de generación en generación, y nadie volverá a pasar por ella.

Isa. 34:1–2, 4–10

He aquí, YHWH vendrá con fuego, y Sus carros serán como un torbellino. Aparecerá para juzgar a quienes hacen el mal y rechazan Sus estatutos, derramando Su ira como fuego ardiente.

YHWH juzgará a las personas con fuego y con Su espada, y muchos serán heridos.

«Quienes se santifican y se purifican para adorar en los bosques sagrados, siguiendo uno tras otro, y al mismo tiempo comen carne de cerdo, ratones y otros alimentos impuros, todos ellos perecerán —dice YHWH—.

Yo conozco sus obras y sus pensamientos. Llegará el tiempo en que reuniré a todas las naciones que hablan diferentes lenguas. Ellas vendrán y verán Mi gloria».

Isa. 66:15–18

En tiempos pasados, YHWH mostró paciencia con las personas que vivían sin conocer Su voluntad. Pero ahora manda a todas las personas, en todo lugar, que se arrepientan (que reconozcan sus transgresiones, las abandonen y comiencen a vivir conforme a Su Palabra).

Porque YHWH ya ha establecido el día en que juzgará con justicia al mundo entero por medio del Hombre que Él escogió. YHWH lo confirmó ante todos al resucitarlo de entre los muertos.

Hech. 17:30–31

El pueblo observaba con expectativa a Yojanán (Juan), y muchos se preguntaban si él sería el Ungido.

Entonces Yojanán dijo a todos:

«Yo los sumerjo en agua, pero después de mí viene Aquel que es mucho más poderoso que yo. Ni siquiera soy digno de desatar las correas de Sus sandalias.

Él los sumergirá en el Espíritu Santo (Ruaj HaKódesh) y en fuego.

En Su mano tiene la pala para aventar el grano (separar el grano de la paja). Limpiará Su era, recogerá el trigo en el granero y quemará la paja con fuego inextinguible».

Luc. 3:15–17

Cuando abrió el sexto sello, vi un fuerte terremoto. El sol se volvió negro como una tela áspera de lana oscura, y la luna se volvió roja como la sangre.

Las estrellas cayeron del cielo sobre la tierra como los frutos verdes de una higuera que un viento fuerte arranca del árbol.

El cielo desapareció al enrollarse como un rollo. Todos los montes y las islas se movieron de sus lugares.

Los reyes de la tierra, los gobernantes, los comandantes, los ricos, los poderosos, los esclavos y las personas libres se escondieron en cuevas y entre las rocas de los montes.

Decían a los montes y a las rocas:

«¡Caigan sobre nosotros y escóndannos del rostro de Aquel que está sentado en el trono y de la ira del Cordero! Porque ha llegado el gran Día de Su ira. ¿Quién podrá mantenerse en pie?»

Apoc. 6:12–17

Cuando el séptimo ángel tocó la trompeta, se oyeron fuertes voces en el cielo:

«El reino del mundo ha venido a ser el Reino de YHWH nuestro y de Su Ungido, y Él reinará para siempre».

[…]

«Las naciones se enfurecieron, pero ahora ha llegado Tu ira. Ha llegado el tiempo de juzgar a los muertos, de recompensar a Tus siervos —los profetas, los santos y todos los que honran Tu Nombre, pequeños y grandes— y de destruir a quienes destruyen la tierra».

Entonces se abrió el Templo celestial de YHWH, y en él se vio el Arca de Su Pacto. Hubo relámpagos, voces y truenos, un terremoto y granizo abundante.

Apoc. 11:15, 18–19

Después vi a otro ángel que volaba en lo alto del cielo. Llevaba la Buena Noticia eterna para proclamarla a todos los habitantes de la tierra: a cada nación, tribu y pueblo de toda lengua.

El ángel decía en voz alta:

«Teman a YHWH (hónrenlo y vivan conscientes de Su santidad) y glorifíquenlo, porque ha llegado la hora de Su juicio. Adoren a Aquel que hizo el cielo, la tierra, el mar y las fuentes de las aguas».

Apoc. 14:6–7

Después vi el cielo abierto y un caballo blanco. Quien lo montaba se llamaba Fiel y Verdadero. Él juzga con justicia y hace la guerra.

Sus ojos eran como fuego ardiente, y sobre Su cabeza había muchas coronas reales. Llevaba escrito un Nombre que nadie conocía excepto Él mismo.

Estaba vestido con una ropa teñida de sangre, y Su Nombre es «la Palabra de YHWH».

Los ejércitos celestiales lo seguían sobre caballos blancos, vestidos de lino blanco y limpio.

De Su boca salía una espada afilada para herir a las naciones. Él las gobernará con vara de hierro y pisará el lagar del vino de la ira ardiente de YHWH Todopoderoso.

En Su ropa y en Su muslo estaba escrito:

«Rey de reyes y Soberano de soberanos».

Apoc. 19:11–16

Después vi a un ángel de pie en el sol. Se dirigió en voz alta a todas las aves que volaban en lo alto del cielo:

«¡Vengan a reunirse para el gran banquete de YHWH! Comerán los cuerpos de reyes, comandantes, poderosos, caballos y jinetes, libres y esclavos, pequeños y grandes».

Después vi a la bestia, a los reyes de la tierra y a sus ejércitos reunidos para hacer guerra contra Aquel que estaba sentado sobre el caballo blanco y contra Su ejército.

Pero la bestia fue apresada junto con el falso profeta que hacía milagros en su nombre. Por medio de esos milagros engañaba a las personas que habían recibido la marca de la bestia y adoraban su imagen.

Ambos fueron arrojados vivos al lago de fuego que arde con azufre.

Los demás fueron heridos por la espada que salía de la boca de Aquel que estaba sentado sobre el caballo. Y todas las aves se saciaron de sus cuerpos.

Apoc. 19:17–21

PROFECÍAS CUMPLIDAS

Significado profético acerca del Ungido: la expiación eterna

Pero el Ungido, al convertirse en Sumo Sacerdote de los bienes futuros, entró en un santuario más perfecto (el lugar celestial de servicio delante de YHWH), no hecho por manos humanas ni perteneciente a esta creación terrenal.

Entró en el santuario no con sangre de machos cabríos ni de becerros, sino con Su propia sangre. Lo hizo una vez y para siempre, adquiriendo para nosotros la expiación eterna.

Porque si la sangre de machos cabríos y toros, y las cenizas de una novilla roja con las que se rociaba a las personas ritualmente impuras, las santificaban y las hacían limpias exteriormente, cuánto más la sangre del Ungido, quien por medio del Espíritu eterno se ofreció a Sí mismo como sacrificio sin defecto delante de YHWH (sin pecado), limpiará nuestra conciencia de obras muertas (acciones que conducen a la muerte), para que podamos servir al YHWH vivo.

Heb. 9:11–14

LOS SIGUIENTES ACONTECIMIENTOS OCURRIERON DURANTE ESTA MISMA FIESTA

El día en que José fue vendido como esclavo y Jacob recibió la noticia de su «muerte»

En el séptimo año de este período de siete años, Jacob envió a su hijo José para saber cómo estaban sus hermanos, quienes se encontraban lejos de casa. José los encontró en la región de Dufaim.

Cuando los hermanos vieron a José, planearon matarlo. Pero después cambiaron de parecer y lo vendieron a unos mercaderes ismaelitas que pasaban por allí.

Los mercaderes llevaron a José a Mitsrayim y lo vendieron a Potifar, uno de los altos funcionarios del faraón.

Los hermanos de José degollaron un cabrito, mojaron la ropa de José en su sangre y, el décimo día del séptimo mes, enviaron esa ropa a su padre Jacob.

[…]

Cuando llevaron a Jacob la ropa ensangrentada, pensó que su hijo había muerto. A causa de su profundo dolor enfermó y dijo: «¡Una fiera ha despedazado a José!»

Todos los de su casa estaban a su lado. Sus hijos y sus hijas se reunieron para consolarlo, pero Jacob no podía hallar consuelo.

Ese mismo día, Bilhá, al enterarse de la desaparición de José, murió de dolor en Qarafif. Después de la desaparición de José también murió Dina, hija de Jacob.

Así, en el transcurso de un mes, tres grandes calamidades cayeron sobre Israel: la desaparición de José, la muerte de Bilhá y la muerte de Dina.

Bilhá fue sepultada frente a la tumba de Raquel. Dina también fue sepultada allí.

Jacob guardó luto por José durante todo un año y no dejó de afligirse. Decía: «Descenderé a la tumba sin dejar de llorar por mi hijo José».

Por eso se estableció entre los hijos de Israel que, cada año, el décimo día del séptimo mes recordaran este acontecimiento, se lamentaran por las transgresiones (pecados) cometidas y pidieran perdón delante de YHWH por medio de la ofrenda establecida del macho cabrío.

Fue precisamente en este día cuando Jacob recibió la triste noticia acerca de su hijo. Los hermanos de José engañaron a su padre y convirtieron su amor por su hijo en un profundo dolor.

Por eso este día fue establecido como tiempo de humillación y arrepentimiento por las transgresiones (pecados), faltas y culpas propias, para que cada año se realizara la purificación delante de YHWH.

Libro de los Jubileos, capítulo 34

Volver al contenido
07Fiesta de las CabañasSukkot
  • Temporada de otoño · tiempo de la segunda cosecha
  • Séptimo mes · días 15–22
  • Luna llena
Un león, un lobo y un cordero bajo una cabaña frondosa en el camino hacia la ciudad
Un león, un lobo y un cordero bajo una cabaña frondosa en el camino hacia la ciudad

ACONTECIMIENTOS PASADOS QUE APUNTAN A LA PROFECÍA

Días de celebración de la Fiesta de la segunda cosecha

El día quince del séptimo mes comienza la Fiesta de las Cabañas. Celébrenla en honor de YHWH durante siete días.

Lev. 23:34

El día quince del séptimo mes, cuando ya hayan recogido la cosecha de su tierra, celebren la Fiesta de YHWH durante siete días.

Lev. 23:39

El primer día tomen frutos de árboles hermosos, ramas de palmeras datileras, ramas de árboles frondosos y sauces de los ríos. Alégrense delante de YHWH su Elohim durante siete días.

Lev. 23:40

Celebren esta Fiesta de YHWH durante siete días cada año, en el séptimo mes. Es un estatuto perpetuo para todas sus generaciones.

Durante siete días vivan en cabañas (viviendas temporales hechas con ramas). Todo israelita de nacimiento deberá vivir en cabañas.

Esto es para que sus descendientes recuerden cómo hice habitar a los hijos de Israel en cabañas cuando los saqué de Mitsrayim.

Yo soy YHWH su Elohim.

Lev. 23:41–43

Celebra la Fiesta de las Semanas, la Fiesta de los primeros frutos de la cosecha del trigo, y también la Fiesta de la recolección de la cosecha al final del año.

Éx. 34:22

Celebración anual de la Fiesta en el Templo

Tres veces al año todos los hombres de Israel deberán acudir al lugar que YHWH Elohim escoja para presentarse delante de Él: en la Fiesta de los Panes sin Levadura, la Fiesta de las Semanas y la Fiesta de las Cabañas.

Nadie deberá presentarse delante de YHWH con las manos vacías. Cada uno llevará una ofrenda conforme a aquello con que YHWH Elohim lo haya bendecido.

Deut. 16:16–17

Gran Shabat (especial): el primer y el octavo día de la Fiesta de las Cabañas

El día quince del séptimo mes celebren una asamblea santa (un Shabat especial). No realicen ningún trabajo habitual. Durante siete días celebren la Fiesta de YHWH.

Núm. 29:12

El primer día de la Fiesta celebren una asamblea santa (un Shabat especial). No realicen ningún trabajo habitual.

Lev. 23:35

El primer día será un día de reposo, y el octavo día también será un día de reposo.

Lev. 23:39

El octavo día celebren una asamblea solemne de clausura (un Shabat especial). No realicen ningún trabajo habitual.

Núm. 29:35

PROFECÍAS AÚN POR CUMPLIR

Significado profético acerca del Ungido: Su Reino de mil años

«He aquí, vienen días —dice YHWH— en que la cosecha será tan abundante que el labrador ya comenzará a preparar la tierra para una nueva siembra mientras el segador todavía esté recogiendo la cosecha anterior. Y quien pise las uvas aún no habrá terminado su trabajo cuando llegue el tiempo de sembrar.

Los montes estarán llenos de jugo de uva, y este correrá desde las colinas.

Haré volver del cautiverio a Mi pueblo Israel. Reconstruirán las ciudades destruidas y habitarán en ellas; plantarán viñedos y beberán el vino de su cosecha; cultivarán huertos y comerán sus frutos.

Los estableceré firmemente en la tierra que les di, y nadie volverá a expulsarlos de ella —dice YHWH tu Elohim—».

Am. 9:13–15

En una visión nocturna vi cómo se acercaba con las nubes de los cielos Alguien semejante a un ser humano (el Hijo del Hombre). Se acercó al Eterno y fue llevado ante Él.

Le fueron dados autoridad, gloria y Reino, para que todos los pueblos, tribus y personas de diferentes lenguas le sirvieran.

Su autoridad será eterna y nunca cesará, y Su Reino jamás será destruido.

Dan. 7:13–14

En aquel día saldrán aguas vivas de Jerusalén. La mitad correrá hacia el mar oriental y la otra mitad hacia el occidental. Fluirán tanto en verano como en invierno.

YHWH será Rey sobre toda la tierra. En aquel día YHWH será uno, y Su Nombre será uno.

Zac. 14:8–9

Entonces todos los sobrevivientes de las naciones que antes combatieron contra Jerusalén subirán cada año a Jerusalén para adorar al Rey, YHWH de los Ejércitos, y celebrar la Fiesta de las Cabañas.

Si alguna nación no sube a Jerusalén para adorar al Rey, YHWH de los Ejércitos, no habrá lluvia en su tierra.

Si los habitantes de Mitsrayim no suben a la Fiesta, también les sobrevendrá el castigo con que YHWH herirá a las naciones que se nieguen a subir a la Fiesta de las Cabañas.

Este será el castigo de Mitsrayim y de todas las naciones que no suban a celebrar la Fiesta de las Cabañas.

Zac. 14:16–19

En los últimos días, el monte sobre el cual está la Casa de YHWH se elevará por encima de todos los montes y colinas. Los pueblos acudirán a él.

Muchas naciones dirán: «Vengan, subamos al monte de YHWH, a la Casa del Elohim de Jacob. Él nos enseñará Sus caminos, y viviremos conforme a Sus mandamientos.

Porque de Sion saldrá la Ley (Torá), y la Palabra de YHWH, de Jerusalén».

Él juzgará a muchos pueblos y resolverá disputas entre naciones, incluso en tierras lejanas.

Entonces convertirán sus espadas en arados y sus lanzas en hoces. Una nación ya no levantará espada contra otra, y las personas dejarán de aprender a hacer la guerra.

Cada uno se sentará tranquilamente bajo su vid y su higuera (árbol de higos), y nadie lo atemorizará.

Porque así lo ha dicho YHWH de los Ejércitos.

Miq. 4:1–4

«He aquí, Yo creo cielos nuevos y una tierra nueva. Lo anterior ya no será recordado ni inquietará el corazón de las personas.

¡Alégrense y regocíjense siempre por lo que Yo creo! Porque haré de Jerusalén un lugar de alegría y haré feliz a su pueblo.

Yo mismo me alegraré por Jerusalén y por Mi pueblo. Ya no se oirán en ella llanto ni gritos de dolor.

Allí ya no habrá niños que mueran pocos días después de nacer ni ancianos que no alcancen los años que les corresponden. Quien muera a los cien años será considerado joven, y el pecador, aunque viva cien años, estará bajo maldición.

Las personas construirán casas y vivirán en ellas, plantarán viñedos y comerán sus frutos.

No construirán casas para otros ni cultivarán cosechas que terminen en manos ajenas.

Mi pueblo vivirá muchos años, como viven los árboles, y Mis escogidos disfrutarán del fruto de su trabajo.

No trabajarán en vano ni tendrán hijos destinados a la desgracia. Porque ellos y sus descendientes serán un pueblo bendecido por YHWH.

Antes de que Me llamen, Yo ya responderé. Mientras todavía estén hablando, Yo los escucharé.

El lobo y el cordero pastarán juntos; el león comerá paja como el buey, y el polvo será el alimento de la serpiente.

Nadie hará daño ni destruirá nada en todo Mi monte santo», dice YHWH.

Isa. 65:17–25

Muchos de los que duermen en el polvo de la tierra (los muertos) despertarán: unos para vida eterna y otros para vergüenza y condenación eternas.

Quienes hayan actuado con sabiduría resplandecerán como la luz del firmamento. Y quienes hayan ayudado a muchos a volverse a la justicia (a vivir conforme a la Palabra de YHWH) resplandecerán como las estrellas por los siglos de los siglos.

Dan. 12:2–3

Después vi tronos y a quienes estaban sentados en ellos. Se les dio autoridad para juzgar.

También vi las almas de quienes habían sido decapitados por dar testimonio de Yeshua y por su fidelidad a la Palabra de YHWH.

No habían adorado a la bestia ni a su imagen, ni habían recibido su marca en la frente o en la mano.

Volvieron a vivir y reinaron con el Ungido durante mil años.

Los demás muertos no volvieron a vivir hasta que terminaron los mil años. Esta es la primera resurrección.

¡Felices y santos quienes participan en la primera resurrección! Sobre ellos la segunda muerte no tiene poder.

Serán sacerdotes de YHWH y de Su Ungido, y reinarán con Él durante mil años.

Cuando terminen los mil años, satanás será liberado de su prisión.

Saldrá para engañar a las naciones que viven en los cuatro extremos de la tierra —Gog y Magog— y reunirlas para la guerra. Serán tan numerosas como los granos de arena de la orilla del mar.

Apoc. 20:4–8

LOS SIGUIENTES ACONTECIMIENTOS OCURRIERON DURANTE ESTA MISMA FIESTA

El arca se detuvo sobre los montes de Ararat

El día diecisiete del séptimo mes, el arca se detuvo sobre los montes de Ararat.

Gén. 8:4

Los ángeles anunciaron a Sara y a Abraham el nacimiento de Isaac, el hijo prometido

En el séptimo mes nosotros (los ángeles) regresamos a Abraham y Sara, y vimos que Sara ya estaba embarazada. La bendijimos y contamos lo que nos había sido revelado acerca de Abraham.

Anunciamos que Abraham no moriría antes de que le nacieran otros seis hijos y que los vería durante su vida. Pero sería precisamente por medio de Isaac como continuaría su linaje y se cumpliría la promesa de YHWH acerca de su descendencia.

[…]

Continuamos nuestro camino después de comunicar a Sara todo lo que antes habíamos dicho a Abraham. Ambos se alegraron mucho.

Entonces Abraham construyó un altar a YHWH, quien lo había salvado y le había dado alegría en la tierra donde vivía como extranjero.

En ese mismo mes Abraham celebró una Fiesta de siete días junto al altar que había construido cerca del Pozo del Juramento.

Hizo cabañas (viviendas temporales hechas con ramas) para él y para sus siervos, a fin de vivir en ellas durante la Fiesta.

Así Abraham celebró esta Fiesta por primera vez en la tierra. Durante los siete días presentó cada día holocaustos a YHWH.

[…]

Abraham celebró durante siete días con gran alegría y de todo corazón. Todos los que vivían en su casa se alegraron con él. Entre ellos no había extranjeros ni hijos ilegítimos.

Glorificó a su Creador, quien lo había creado y escogido conforme a Su voluntad.

Abraham comprendía que de él procedería una descendencia justa («una planta de justicia») para las generaciones futuras, y que por medio de su linaje aparecería una simiente santa.

Glorificó a YHWH, Creador de todo, y llamó a esta celebración «Fiesta de YHWH». Su alegría fue agradable al Altísimo.

Bendijimos a Abraham y a todos sus descendientes para las generaciones futuras, porque guardó esta Fiesta conforme a lo que estaba escrito en las tablas celestiales.

Por eso quedó establecido en las tablas celestiales que el pueblo de Israel celebrara cada año la Fiesta de las Cabañas en el séptimo mes, durante siete días, con alegría delante de YHWH.

Este estatuto deberá guardarse de generación en generación, en todo tiempo.

Durante estos días los israelitas deberán vivir en cabañas y llevar coronas sobre la cabeza.

Abraham también tomaba ramas de sauce de río, ramas de palmeras datileras y hermosos frutos de los árboles.

Cada día de la Fiesta daba siete vueltas alrededor del altar con estas ramas, y por las mañanas glorificaba y agradecía con alegría a YHWH por todo lo que Él había hecho por él.

Libro de los Jubileos, capítulo 16

Jacob presentó el diezmo y un sacrificio a YHWH en Betel, y después de terminar la Fiesta recibió el nombre Israel

El primer día del séptimo mes (en la luna nueva), Jacob fue a Betel. Allí construyó un altar en el lugar donde había dormido tiempo atrás y levantó una piedra conmemorativa.

[…]

Esa noche Jacob permaneció en Betel. Leví vio en un sueño que él y sus descendientes habían sido escogidos para servir para siempre al Altísimo como sacerdotes.

Al despertar, Leví glorificó a YHWH.

Temprano por la mañana del día catorce del séptimo mes, Jacob preparó el diezmo de todo lo que había llevado consigo: personas, ganado, oro, utensilios y ropa. Separó la décima parte de todo.

[…]

Así Jacob separó y consagró a YHWH el segundo diezmo, que se convirtió en una ofrenda santa.

[…]

La noche siguiente, el día veintidós del séptimo mes, Jacob decidió acondicionar aquel lugar, rodearlo con un muro y consagrarlo a YHWH, para que permaneciera santo para él y sus descendientes para siempre.

Aquella noche YHWH se apareció a Jacob, lo bendijo y le dijo:

«Desde ahora tu nombre no será solamente Jacob. Serás llamado Israel».

Libro de los Jubileos, capítulos 31–32

El día de la construcción del Primer Templo por el rey Salomón

Todos los israelitas se reunieron con el rey Salomón en el mes de Etanim (el séptimo mes del año), durante la Fiesta.

1 Rey. 8:2

Cuando Salomón terminó por completo la construcción del Templo de YHWH, llevó allí todo lo que su padre David había consagrado a YHWH: plata, oro y otros objetos valiosos. Todo ello fue colocado en los tesoros del Templo.

Después Salomón convocó en Jerusalén a los ancianos de Israel, a los jefes de las tribus y a los dirigentes de las familias para trasladar el Arca del Pacto de YHWH desde la Ciudad de David, es decir, Sion.

Todos los israelitas se reunieron con el rey Salomón para la Fiesta que se celebraba en el séptimo mes.

2 Crón. 5:1–3

En aquel tiempo Salomón celebró una gran Fiesta delante de YHWH, y todo el pueblo de Israel celebró con él.

La gente se reunió desde toda la tierra, desde la entrada de Hamat al norte hasta el río de Mitsrayim al sur.

La celebración duró catorce días: siete días y otros siete días.

El octavo día Salomón despidió al pueblo. La gente bendijo al rey y regresó a sus casas con alegría y gratitud por todo el bien que YHWH había hecho a David y a Su pueblo Israel.

1 Rey. 8:65–66

Salomón y todo el pueblo de Israel celebraron durante siete días. Una multitud enorme se reunió para la Fiesta, desde la entrada de Hamat hasta el río de Mitsrayim.

El octavo día celebraron una asamblea santa. Antes de eso habían dedicado durante siete días el altar de YHWH y después celebraron la Fiesta durante otros siete días.

El día veintitrés del séptimo mes, Salomón despidió al pueblo para que regresara a sus casas.

La gente volvió alegre y feliz, dando gracias a YHWH por todo el bien que Él había hecho a David, a Salomón y a Su pueblo Israel.

2 Crón. 7:8–10

Volver al contenido
08ApéndiceSección adicional del libro
Sección adicional del libro

Apéndice

Lev. 18:3 No actúen como actúan en la tierra de Mitsrayim, donde vivieron, ni como actúan en la tierra de Canaán, adonde Yo los llevo. No sigan sus costumbres. Cumplan Mis leyes y guarden Mis estatutos, viviendo conforme a ellos. Yo soy YHWH su Elohim.

Las costumbres de las naciones

1 Pe. 2:11 Amados, les ruego que, como extranjeros y peregrinos en este mundo, se mantengan alejados de los deseos carnales que combaten contra el alma. Vivan de una manera digna entre las naciones, para que incluso quienes hablan mal de ustedes vean sus buenas obras y glorifiquen a YHWH en el día de Su visitación.

Muchas costumbres y fiestas de las naciones apelan precisamente a los deseos humanos: el entretenimiento, el placer, la curiosidad o el orgullo. Por eso el apóstol Pedro recuerda que el pueblo de YHWH debe vivir como extranjero en este mundo y no permitir que esos deseos gobiernen su vida.

Lev. 20:23 No actúen conforme a las costumbres del pueblo que Yo expulso delante de ustedes. Ellos hicieron todas estas cosas, y por eso Me indigné contra ellos.

A menudo no pensamos en el origen de lo que celebramos y hacemos, ni en si guarda relación con YHWH de Israel, a quien ahora pertenecemos. Muchas fiestas, símbolos y costumbres habituales en la actualidad presentan paralelos sorprendentes con las tradiciones religiosas de los pueblos antiguos. Para muchas de estas conexiones existen testimonios históricos, textos antiguos, hallazgos arqueológicos y semejanzas en símbolos y costumbres, aunque hoy no sea posible reconstruir cada cadena histórica en todos sus detalles.

Esto no es motivo para ignorar los testimonios existentes. Si una costumbre se ha convertido en parte de nuestra vida, y especialmente de nuestra adoración a YHWH, conviene investigar de dónde procede, qué significaba antes y por qué seguimos practicándola hoy, para no repetir el error del becerro de oro: tomar una forma ajena de adoración y simplemente llamarla «Fiesta de YHWH».

El engaño rara vez se presenta como un mal evidente. Muchas cosas parecen atractivas, «inofensivas» e incluso interesantes: un árbol decorado con luces, determinadas fiestas y símbolos, los tatuajes, la práctica del yoga o los «conocimientos ocultos». Recuerdan los frutos del árbol del «conocimiento del bien y del mal»: la persona decide por sí misma lo que considera bueno e inofensivo, en vez de preguntar qué ha dicho YHWH al respecto.

Las Escrituras también muestran el aspecto espiritual de esta cuestión. Detrás de la adoración a otras deidades no existen solamente tradiciones humanas, sino también fuerzas espirituales que se oponen a YHWH. Por eso las costumbres surgidas de antiguos cultos paganos no pueden considerarse únicamente patrimonio cultural. Sus raíces espirituales están relacionadas con un sistema de fuerzas espirituales caídas y de oposición a YHWH. Algunas de estas tradiciones cambiaron con el tiempo, recibieron nombres nuevos y adoptaron formas más atractivas; sin embargo, un significado nuevo no cambia por sí solo su origen espiritual. En algunos casos, detrás de esos cultos existía una adoración directa a fuerzas espirituales opuestas a YHWH: un sistema de rebelión que asociamos con Lucifer.

A continuación se presentan algunos paralelos históricos conocidos y posibles conexiones que conviene investigar personalmente.

  1. Las Saturnales y una celebración moderna de invierno

    La Navidad y las antiguas fiestas de invierno

    En la antigua Roma existían fiestas religiosas de invierno, entre ellas las Saturnales y celebraciones relacionadas con el sol. La fecha del 25 de diciembre, las plantas de hoja perenne y algunos otros elementos de las tradiciones navideñas posteriores presentan paralelos visibles con costumbres más antiguas. Al mismo tiempo, las Escrituras no contienen ninguna fiesta del nacimiento de Yeshua establecida por YHWH, y Yeshua no nació durante la fiesta de «Navidad» establecida posteriormente.

  2. Antiguos símbolos primaverales y la celebración moderna de Easter

    Easter y los antiguos cultos de primavera

    Las fiestas de primavera del mundo antiguo estaban relacionadas con la fertilidad, la vida nueva, la renovación de la naturaleza y los cultos de diosas como Ishtar y Astarté. En la actualidad también se relacionan con Easter los huevos, los conejos, las flores de primavera, los panes festivos y otros símbolos. No todas estas conexiones pueden remontarse a un único culto antiguo concreto; sin embargo, estas tradiciones no forman parte de Pésaj ni de los días de los Panes sin Levadura establecidos en las Escrituras. Yeshua tampoco fue crucificado en el llamado «Viernes Santo» (Good Friday), establecido posteriormente.

  3. La adoración al sol y Sunday

    Sunday y la adoración al sol

    El nombre inglés Sunday significa «día del sol». El sol ocupaba un lugar importante en muchos cultos religiosos antiguos, y posteriormente el domingo se convirtió en el principal día del culto cristiano. Esto plantea una pregunta lógica: ¿por qué el séptimo día establecido por YHWH —el Shabat— fue prácticamente sustituido por otro día? Yeshua no estableció el domingo en lugar del Shabat.

  4. Lupercalia y el Día de San Valentín

    El Día de San Valentín y Lupercalia

    En la antigua Roma, del 13 al 15 de febrero se celebraba la fiesta pagana Lupercalia, relacionada con rituales de fertilidad y purificación y que incluía sacrificios. El Día de San Valentín moderno tiene una historia posterior; no obstante, la proximidad de las fechas y otros paralelos históricos ofrecen motivos para investigar una posible relación entre estas tradiciones.

  5. La antigua veneración de la maternidad y el Día de la Madre moderno

    Mother's Day y la antigua veneración de la maternidad

    Mucho antes del Mother's Day moderno existían cultos a la Gran Madre y a divinidades femeninas como Cibeles e Isis, vinculadas con la maternidad, la fertilidad y el nacimiento de la vida. El Día de la Madre moderno tiene su propia historia posterior; sin embargo, también merecen investigarse los paralelos con la antigua veneración religiosa de la maternidad.

Volver al contenido
Libros impresos

Solicitar un ejemplar impreso

Elige un libro y deja tu nombre y correo electrónico. No se requiere ningún pago. Nos pondremos en contacto contigo personalmente para confirmar la disponibilidad y la entrega.

Apoyar esta publicación — opcional

No se requiere una donación para recibir un libro. El apoyo voluntario nos ayuda a imprimir y compartir más ejemplares.

Tus datos se utilizarán únicamente para responder a esta solicitud.